El llanto le cortaba la voz, la felicidad era inmensa y las palpitaciones se demoraron más de lo normal en volver a la calma. Juan Pablo Montoya no podía describir con palabras la felicidad de convertirse en campeón mundial, tal como lo soñó.
Montoya, el único antioqueño en la nómina nacional, dejó a un lado la timidez y le envió un mensaje a su familia y a sus coterráneos. “Esta medalla y este título son para mi departamento, soy el único antioqueño en la Selección y los representé de la mejor manera, eso me tiene más feliz”.
Y así fue ya que contribuyó en la conquista del título del Mundial sub-17 de fútbol de salón al doblegar, en el último juego, a Paraguay 5-3.
En la ronda definitiva -cuadrangular- el elenco nacional ajustó 5 puntos, seguido de Paraguay (4), Argentina (2) y Kazajistán (0).
Los juveniles colombianos emulan así lo hecho por los mayores, con técnicos como Manuel Sánchez y Jaime Cuervo, con 4 títulos mundiales (3 en masculino -en los torneos celebrados en Bolivia, Colombia y Bielorrusia- y uno en femenino -campeonato escenificado en Colombia-).
Los campeones ya emprendieron anoche el viaje de regreso y se espera que hoy aterricen luego del mediodía en Bogotá, donde recibirán el merecido homenaje .
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