Adolorido y tirado en el suelo. Así terminó Yulián Gómez en su debut con el Medellín después del gran esfuerzo que hizo ante Millonarios en la primera fecha de la Liga Águila-2. Fue su primer partido como profesional y no desentonó.
“En Yulián Gómez siempre van a encontrar a un jugador muy concentrado y que nunca renuncia al ataque”, manifiesta con convicción el joven de 19 años de edad.
Cuenta que a él lo vio jugar el Tucho Ortiz en Ortigal, un corregimiento del municipio de Miranda (Cauca), y lo trajo al club rojo a probarse. “Llegué hace 3 años y gusté. Pasé las pruebas, estuve dos años en el equipo juvenil y ya el año pasado me dieron la oportunidad de subir al equipo profesional y hoy gracias a Dios se me están dando las cosas”.