De chico Juan David Cabezas quería ser delantero para hacer muchos goles como todos lo sueñan, pero apenas empezó a jugar de recuperador se quedó en esa posición porque de una supo que podría ser alguien en el fútbol.
Eso fue hace 10 años y desde entonces ha figurado en la línea de contención, con la diferencia que su técnica, 1,82 metros de estatura y la facilidad que tiene para asociarse con los creativos le ha dado una regularidad que lo ha hecho importante en los equipos que ha jugado.
Esas características especiales hicieron que el técnico Leonel Álvarez lo dejara en Independiente Medellín cuando su destino era Millonarios.
“Los jugadores buenos se pueden quedar en el DIM porque no podemos armar a los rivales y fuera de eso lo necesitamos”, fueron los argumentos del estratega rojo para que Cabezas se quedara en el equipo que hoy visitará al Envigado por la tercera fecha de la Liga Águila-1.
La urgencia era tal, que Juan David firmó el viernes 5 de febrero y al sábado 6 ya estaba debutando frente al Junior en el estadio Atanasio Girardot, donde antes había salido figura con Deportivo Cali.
“Yo solamente estaba a disposición, pero la dirigencia del DIM necesitaba aclarar la situación de si me iba o no; se hizo la voluntad de Dios y estoy contento porque encontré un grupo unido y excelente material humano”.
Lo último lo tiene motivado, de ahí que tratará de poner ese ritmo, a punta de fútbol y algo de salsa ya que es un enfermo seguidor de Niche y Guayacán.
El elenco escarlata aún no gana un partido oficial en la temporada. Lleva dos empates y una derrota, incluyendo la Copa Águila.
Si bien admite que en la pretemporada le faltó fútbol, porque no lo tuvieron en cuenta en el elenco azucarero, Cabezas es un convencido de que puede aportar profesionalismo, disciplina, seriedad, equilibrio, sacrificio y juego colectivo para generar las opciones de gol que requiere este nuevo DIM para empezar a convencer a su fanaticada.
Partiendo de la filosofía de dejar siempre las puertas abiertas, y consciente de que vino al Poderoso gracias al conocimiento que tiene Leonel Álvarez de su juego y sabe que le puede aportar al plantel, Juan David empezó una sana competencia con Daniel Torres y Didier Moreno por el puesto en la primera línea.
Ahora le tocará marcar diferencia en los minutos que reciba en estos primeros encuentros que le otorgue el técnico.
La urgencia es adaptarse
Juan David estudió varios semestres de Administración de Empresas y lo que aprendió espera ponerlo en práctica en cancha, “administrando el juego”.
Casarse aún no está en los planes de este vallecaucano que, de manera jocosa, asegura que “caleño que no sepa bailar salsa es de dudosa procedencia”.
Lo que sí se propuso es poner buen nivel en el conjunto rojo para volver a soñar con, algún día, volver a hacer parte de la Selección Colombia, ya que en 2011 fue campeón en el Festival de Toulon, Francia, vistiendo la camiseta nacional.
“La Selección es el objetivo, sin lugar a dudas; con el favor de Dios si tengo la posibilidad de encontrar ese nivel estaré opcionado para vestir la anhelada camisa tricolor; claro que mi presente es el Medellín, cada día trae su propio afán y si me concentro en hacer las cosas como deben ser lo demás llegará en su momento”.
Cabezas sabe que le falta físicamente, porque en el onceno vallecaucano no tuvo continuidad ni fútbol. Para ponerse en forma intentó aprovechar al máximo los minutos que tuvo ante Junior y Once Caldas, de tal manera que este domingo, en el Parque Estadio Sur, esté cercano a la capacidad de sus compañeros si el orientador Álvarez lo tiene en cuenta desde el vamos.
Leonel tiene tres recuperadores de primer nivel para elegir a los dos que normalmente utiliza en cada compromiso del rentado.
Juan David es un convencido de que Medellín, que esta noche le aportará dos integrantes a la Selección (Daniel Torres y Johan Arango) tiene con qué reaccionar ante los naranjas gracias a que cuenta con jugadores jóvenes de buen pie y otros experimentados capaces de imponer su jerarquía.
“A nadie le gusta perder y sí que menos dejar escapar puntos en casa, pero esa incomodidad hay que dejarla en la cancha haciendo un buen partido y conseguir un buen resultado”.
Y en efecto, sus palabras reflejan la situación que vive el equipo. “No estamos cómodos, pero hay tranquilidad, porque tenemos un material humano bueno y seguramente ajustando los pequeños detalles creceremos más y Medellín conseguirá el protagonismo que viene buscando”, comenta Cabezas.
Crecer en el campeonato es la meta del Medellín y Juan David está empeñado en aportar de tal manera que se justifique su llegada al club.
Leo luchó para dejarlo en DIM
La dirigencia del DIM hizo un negocio inicial con el Cali. Logró el préstamo de Juan Cabezas y se lo prestó a Millonarios, porque las necesidades del equipo eran otras.
Ante esto el técnico Leonel Álvarez, apoyado en el conocimiento que tenía del jugador que dirigió en el elenco azucarero, propuso incluirlo, porque apenas salían de lesión John Hernández y Didier Moreno. Lo dejó para generar competencia.