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“Lo digo porque me duele en el corazón ver al Medellín cómo está”: “Choto” Cortés le cantó la tabla a directivos del DIM

El exfutbolista y entrenador hizo un análisis, desde su experiencia, de la situación que vive el cuadro rojo en la Liga del primer semestre de 2024, en la que se ubica en el puesto 18 con apenas 8 unidades.

  • El exfutbolista Roberto Carlos Cortés, que jugó en el DIM entre 1998-2003, 2005-2008 y 2010-2012, estuvo vinculado con las divisiones menores del equipo hasta julio del año pasado. FOTO: EL COLOMBIANO
    El exfutbolista Roberto Carlos Cortés, que jugó en el DIM entre 1998-2003, 2005-2008 y 2010-2012, estuvo vinculado con las divisiones menores del equipo hasta julio del año pasado. FOTO: EL COLOMBIANO
27 de febrero de 2024
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Tiene un carácter indomable. La cabeza rapada y los tatuajes que Roberto Carlos “Choto” Cortés lleva en el cuerpo le dan un aire de hombre rudo. Desde que era futbolista profesional se entrega por completo a lo que le apasiona. Por eso logró convertirse en uno de los jugadores que le devolvió la gloria al DIM en 2002, cuando después de 45 años, volvió a ser campeón de la Liga colombiana.

Ese fue el motivo por el que se convirtió en uno de los ídolos del nuevo siglo para la hinchada del Poderoso. Además, el talento y la fuerza de voluntad que demostró en su época como jugado también llevó a que se ganara un cupo en la Selección Colombia que levantó el título de la Copa América de 2001.

“Choto”, que se retiró en el equipo Tauro de Panamá en 2012, luego de que una lesión de hombro llevara a que perdiera protagonismo en el balompié, defendió en colombiano las camisetas de Once Caldas, Deportivo Cali, Millonarios, Junior y el DIM durante tres etapas (1998-2003, 2005-2008 y 2010-2012).

También tuvo un breve paso por el fútbol mexicano en 2004, cuando jugó con el Zacatepec, por el paraguayo en 2005, donde hizo parte del plantel de Libertad y la ya referenciada experiencia por Tauro de Panamá.

Después de que se retiró se dedicó, con su experiencia, a trabajar en las divisiones menores del DIM. Pero como en el fútbol moderno no basta con la experiencia, sino que hay que preparase para ser entrenador, se dedicó a estudiar y logró sacar la licencia pro que otorga la Conmebol en diciembre de 2021. Entonces le dieron la oportunidad de ser segundo asistente técnico de Julio Comesaña en 2022.

También hizo parte del proyecto que dirigió David González en el segundo semestre de ese año que llevó a que el Equipo del Pueblo fuera finalista de la Liga Betplay-2 de ese año, en el que perdió la final contra el Deportivo Pereira. Seis meses después, en julio de 2023, se informó que había terminado su vínculo con la institución para terminarse de preparar.

Cortés es un hombre que conoce la interna del club y, sin pelos en la lengua y con la autoridad que le dan los años que ha estado ligado al fútbol, conversó en exclusiva con El Colombiano sobre la situación que vive el DIM y contó detalles de su salida del cuadro rojo.


Parece que en este momento el DIM está pasando una crisis deportiva después de haber hecho un buen torneo en el segundo semestre de 2023, ¿Qué pasa en el Medellín?

“En el Medellín hay malos manejos por parte del presidente y de Federico Spada (gerente del equipo profesional y de las fuerzas básicas). Ellos tienen el equipo muy jodido. Lo digo porque para mí el profe Arias no tiene la culpa del presente del equipo en la Liga. Le sacaron muchos jugadores de una plantilla que estaba conformada desde que David González estuvo ahí. Yo tuve la oportunidad de acompañar ese proceso e hicimos un gran semestre, aunque lamentablemente perdimos con Pereira la final”.

¿Por qué dice que hay malos manejos por parte de los directivos?

“Las contrataciones no fueron nada buenas para el club y eso ha afectado el entorno de los jugadores. Se fueron muchos líderes como Daniel Torres, Andrés Mosquera Marmolejo, que no fue que ellos quisieron salir del elenco, sino que los hicieron ir. Solo para hablar del caso del volante bogotano Daniel Torres, que es un ejemplo en todos los aspectos, el club no podía ofrecerle el contrato que le ofrecieron a un año y decirle que miraban en seis meses cómo iba, cuál era su rendimiento para poderlo ampliar a dos temporadas. Él no quiso aceptar y por eso se fue para Santa Fe, su casa, donde accedieron a lo que él quería (un contrato por dos años). Para mí ese señor merecía retirarse en el Medellín”.

¿Las contrataciones que se trajeron para el 2024 suplen a los futbolistas que salieron?

“No. Para mí las contrataciones que se trajeron no fueron suficientes. Desde mi punto de vista el único que está contagiado de lo que tendría que vivir el equipo (lucha, entrega, sacrificio) es Pablo Lima. Los otros los veo con un nivel normal, cada uno por su parte”.

¿Qué piensa sobre el nivel de los futbolistas del DIM que bajaron tanto el nivel de un torneo a otro?

“A ver, lo deportivo puede cambiar de un momento a otro porque los muchachos entrena igual, fuerte, pero no les sale nada. Yo lo que veo es que el problema viene por la parte mental de los jugadores. El entorno contagia todo. Las situaciones que viven los futbolistas empiezan a darle vueltas en la cabeza y, como nosotros los colombianos no somos personas con mentalidad fuerte, eso termina afectándolos. Por ejemplo: para mí el defensa que mejor jugó el semestre pasado en el equipo fue José Ortiz, pero ya está contagiado y bajó mucho su nivel. Además, al equipo no se le ve el alma que tuvo en el torneo clausura, mirá que van varios partidos en los que antes de los cinco minutos ya va perdiendo”.

¿A los futbolistas los afecta cuando la hinchada los silba, les canta en contra?

“Sí. Además, la hinchada del DIM se volvió más exigente. Ya no es la misma de hace años, cuando nosotros empezamos y teníamos dos estrellas, que nos acompañaban con fidelidad, con el corazón aunque no ganáramos. Ahora los aficionados del DIM se acostumbraron a ganar y por eso presionan. Es que la hinchada también lo sufre y yo pienso que necesitan algo de alegría y no tanta frustración como han sufrido tantas veces”.

¿Cómo se puede recuperar la parte mental del equipo?

“Hay que brindarles confianza a los futbolistas y que ellos asuman que son deportistas profesionales y que eso exige que cuando se está viviendo un bache de bajo nivel, cuando las cosas no salen, tienen que mostrar carácter. Debe también haber un líder que diga “nos vamos a reventar por el cuerpo técnico, la hinchada y la institución”.

¿En este momento hay un líder fuerte en el camerino?

“Yo creo que todos los jugadores que eran líderes positivo dentro del equipo se fueron (Ricaurte, Torres, Marmolejo). Tal vez la institución pensaba que esos futbolistas eran muy caros y fueron haciendo a un lado a los líderes, porque los directivos siempre que hay personas así dicen que son sindicalistas, que arman el cajón, pero no. Son personas que lideran en un entrenamiento, una concentración, un juego oficial. Sin embargo, muchas veces los directivos los ven con malos ojos”.

Con el presente del equipo, ¿cree que se puede meter en los 8?


“Yo creo que no porque ya estamos en la novena fecha y el equipo apenas tiene ocho puntos. Ya estamos casi en el 50% de las fechas (son 18) y el Medellín viene de perder con Alianza, que con todo el respeto, es un equipo al que le tiene que ganar. Tampoco puede ser que un equipo como Fortaleza nos complique en el Atanasio. Esos son clubes que tienen buenos jugadores, un buen cuerpo técnico, pero a los que un cuadro como el DIM los tiene que vencer.

¿Por qué se dio su salida del Medellín en julio de 2023?

“Porque a mí me hicieron aburrir ahí, por eso renuncié. Pero no solo ha pasado conmigo. También lo hicieron con David Montoya, Ricardo Calle, Jorge Horacio Serna y luego el presidente salió a decir que nosotros no estábamos preparados académicamente. Yo tengo la licencia pro de la Conmebol. Todos los compañeros hemos estudiado y eso nos ha valido plata. Además, para mí lo más importante son los casi 20 años de camerino que tengo encima, que al final termina siendo más importante que la teoría”.

Muchos hinchas se preguntan que ¿por qué en el DIM no trabajan con el equipo como pasa en otros clubes como Nacional y Millonarios, ¿Qué dice al respecto?

“Lo que pasa es que los directivos le meten ese cuento a la hinchada porque dice que somos ignorantes, que porque somos ídolos no podemos estar en el equipo debido a que no tenemos formación académica y es mentira. No entiendo por qué nos tratan así, si nosotros por ese equipo nos brindamos en alma y corazón. Yo alguna vez se lo dije al presidente. Nosotros nos hacemos matar por este equipo y llega gente de otro lado a desangrar el equipo, a don Raúl, que quiere mucho al equipo pero está muy mal rodeado. Y quiero que quede claro que no estoy hablando con rabia, sino que así son las cosas”.

Usted ha dicho que su sueño es dirigir al DIM, ¿cree que lo pueda lograr?

“Yo estaba con David González cuando lo sacaron y subieron a Sebastián Botero, que tampoco tiene la culpa, pero él no tenía la licencia para dirigir. No sé cómo lo hizo y tampoco sé qué tenemos que hacer para que nos den la oportunidad. Que me perdonen Ossa y Spada, pero es que el Medellín es el equipo del pueblo y no puede estar así, hace muchos años (15, desde el apertura 2009) que el Medellín no estaba en la puesto 18. A uno le duele mucho en el corazón ver al equipo de esta manera”.

Usted trabajó en las divisiones menores del club, ¿sí se viene haciendo un buen trabajo o le preocupa la situación teniendo en cuenta que hace rato no sale un jugador que marque la diferencia y presione a los profesionales?

“Desde hace varios años las cosas no se vienen haciendo bien. De la cantera, que ahora compita por un cupo en la titular del equipo profesional, solo ha salido Monsalve. Llegó Spada y desbarató una sub-16 que era un buen equipo y se podía destacar en la sub-17. Sacaron un montón de futbolistas que llevaban años en el Medellín haciendo su carrera e hicieron proceso desde el Ponyfútbol y en su lugar trajeron otros muchachos de otras ciudades, que no tienen la culpa y llegan con la ilusión de ser profesionales como todos, pero uno tiene que saber trabajar. Uno no le puede romper el corazón a un muchacho de esos que viene entrenando tantos años, teniendo el acompañamiento de sus padres para los pasajes, el agua, el Gatorade, como lo hicieron con esos chicos.

¿Cuál es el principal problema de las divisiones menores?

“Hay algunos futbolistas que llegan a ser profesional y no saben cabecear, no pueden hacer un buen control de balón y entonces cuando ya están en el primer plantel tienen que sacarlos aparte para empezar otra vez el proceso de fundamentación técnica. Eso no puede pasar. Todo esto lo digo porque me duele el rojo, me duele en el corazón ver al Medellín cómo está”.

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