El DIM llevaba más de un año sin presidente. Desde que Juan Camilo Restrepo renunció en noviembre del 2024, el puesto estuvo vacante en la junta directiva del cuadro rojo. No era oficial, pero Raúl Giraldo, dueño del equipo, cumplía esa función: era quien tomaba las decisiones “importantes”. Sin embargo, nadie se encargaba de lleno del asunto.
Este lunes, El Poderoso confirmó el regreso de Daniel Ossa Giraldo, quien tiene relación familiar con el máximo accionista del club, a la presidencia. El dirigente deportivo, que desde que salió del club en mayo del 2024 se dedicó a trabajar en un negocio propio en Envigado, tendrá su segundo paso como directivo del Medellín.
La llegada de Federico Spada a la dirección deportiva del club se dio en ese periodo de tiempo. Ahí se dieron cambios en la manera de llevar la cantera del equipo. Además, en la gestión de Ossa se volvió a tener la sede del Club Pilsen en Itagüí, que posteriormente fue adquirida por el cuadro rojo. Por estos días, se adelantan obras de la segunda cancha.
Además, Ossa es querido por la hinchada. “A lo largo de este proceso, Daniel también ha construido una relación cercana con la hinchada del Medellín. Su carisma, disposición para el diálogo y presencia constante en los distintos espacios del club le han permitido generar una conexión especial con los diferentes sectores de la afición, fortaleciendo el vínculo entre la institución y quienes acompañan al Poderoso en cada paso de su historia”, referenció el club en el comunicado de prensa donde oficializó su contratación.
El nuevo presidente del DIM contará con el acompañamiento de Dannia Giraldo, hija del dueño del equipo, en la vicepresidencia. Ella ha desempeñado el cargo durante el último año.