Un niño de unos cinco años estaba completamente emocionado en la tribuna occidental del estadio Atanasio Girardot. El DIM acababa de marcarle a Millonarios en su debut por Liga y el menor no se cambiaba por nadie en el mundo.
Tenía puesta una camiseta del Medellín con el número 11 en la espalda. Estaba sentado al lado de una mujer joven de gafas, un adolescente con un buzo rojo y un señor no mayor de 40 años. Era el primo menor del extremo bogotano Jersson González, uno de los seis refuerzos del Poderoso para el torneo clausura.
La muchacha era Tatiana Arce, esposa de González desde hace 2 años y medio. Ella, feliz, grabó con su celular la celebración del tanto, que empezó con un pase de Jersson, quien llegó proveniente de Santa Fe, cuadro con el que debutó como profesional en 2020.
Jersson David González es un futbolista veloz, habilidoso. Su cuerpo delgado le ayuda a correr y las piernas fuertes que tiene le permiten patear al arco o centrar el balón.
Tatiana dice que es muy alegre, que a todas las cosas que le pasan en la vida les termina sacando un chiste. Ese rasgo de su personalidad lo ha sostenido, le ha dado la fuerza para no rendirse ante las adversidades que ha vivido.
Su felicidad y fe inquebrantables fueron su motor cuando, por un problema en el corazón, se desplomó en un partido entre Santa Fe y Junior el 11 de mayo del 2022. Lo llevaron a un hospital. No era la primera vez que pasaba. Cuatro días antes, en un enfrentamiento contra el Cali, González manifestó molestias en el pecho.
El problema cardiaco lo sacó de las canchas durante ocho meses. Sin embargo, fue en ese momento cuando conoció a su esposa, con quien tiene una hija de ocho meses. Cuando Tatiana lo empezó a tratar no sabía que era futbolista, nunca lo había visto jugar, pero decidió acompañarlo en la recuperación.
“Es una persona increíble. Tiene una energía radiante. Siempre brilla en todos los lugares a los que llega. Es un profesional muy dedicado que tiene mucho ‘perrenque’, carácter y eso lo ha sostenido cuando ha sufrido. Gracias a Dios él no se ha rendido. Para mí es el mejor”, aseguró Tatiana.
Cuando González salió de la cancha, el Atanasio lo aplaudió. No hizo gol (suma 15 en su carrera profesional), pero sí fue determinante en el funcionamiento del equipo. Ahora Jersson, quien ha estado muy feliz desde que llegó a Medellín, se prepara para viajar a Pereira, donde mañana a las 8:00 p.m., el Poderoso se mide ante los risaraldenses. Un triunfo pondrá a saltar de nuevo, con locura, a su primito.