Se acerca el crucial juego entre la Selección Colombia y su similar de Bolivia por las clasificatorias al Mundial de 2026 en el Estadio Municipal de El Alto, la nueva casa del conjunto del altiplano, generando gran expectativa por lo que será el rendimiento del equipo tricolor y su respuesta a la altitud.
El valor de las plantillas de ambas selecciones, de acuerdo con el portal Transfermarkt, refleja una diferencia que impacta no solo en la percepción mediática, sino también en las expectativas deportivas de ambos equipos de cara a la competencia que se avecina.
Actualmente, la nómina de la Selección de Bolivia está valorada en 15.6 millones de euros, siendo Boris Céspedes y Roberto Fernández, con un valor de mercado de un millón de euros, los futbolistas mejor cotizados. La mayor parte de sus jugadores militan en la liga local o en equipos de menor perfil internacional, lo que limita su valor de mercado general.
Además de Céspedes y Fernández, Jeyson Chura y Diego Medina, ambos con un valor de 850 mil euros, seguidos de Ramiro Vaca (800 mil euros) completan el top-5 de futbolistas bolivianos más valiosos.
En contraste, la Selección Colombia presenta una plantilla con un valor total de 312.5 millones de euros, donde Luis Díaz (80 millones de euros) y Jhon Durán (35 millones de euros) encabezan la lista de los jugadores más valiosos.
Esta significativa diferencia se acentúa al observar que seis jugadores colombianos tienen un valor individual que supera el total de toda la plantilla boliviana. Son los casos de Jefferson Lerma (18 millones), Dávinson Sánchez (18 millones), Jhon Lucumí (17 millones) y Luis Sinisterra (17 millones) además de Díaz y Durán.
Esta disparidad no solo refleja la diferencia en términos económicos, sino también en el calibre de jugadores que conforman ambas selecciones.
Colombia, con futbolistas activos en las ligas más importantes de Europa, goza de un mayor reconocimiento internacional, mientras que Bolivia depende en mayor medida de jugadores del fútbol sudamericano.
Sin embargo, como se ha demostrado en diversas ocasiones, el valor monetario no siempre es decisivo en el rendimiento en el campo. Será el rendimiento futbolístico el que determine un ganador este jueves en territorio boliviano.