Brecas, David, Andrés y Meca, arqueros interesados en rescatar el talento criollo. Una labor social.
Bréiner Castillo, a pesar de sus actividades con Envigado, saca tiempo para la academia. FOTO Manuel Saldarriaga
05 de julio de 2015
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Cuatro “locos por el fútbol” se encontraron y al comprobar que coincidían en el mismo sueño unieron esfuerzos para hacerlo realidad. David Ospina, Bréiner Castillo, Andrés Saldarriaga y Jaime Barrientos acaban de crear una academia en la que buscan aportar en la formación de arqueros, la profesión que para muchos es la más ingrata, pero que ellos la ven como “la más amada”.
La “bautizaron” Cancerbero y funciona en el Templo del Fútbol. Castillo, actual guardavallas del Envigado y uno de los más destacados del semestre pasado en la Liga Águila, cuenta que así como ellos tuvieron la ilusión de convertirse en profesionales, los niños y jóvenes de ahora también merecen esa oportunidad.
“Juntamos las ideas y hoy el proyecto comienza a cristalizarse...