Dicen que cuando un hijo viene en camino trae consigo el “pan bajo el brazo”, y Miguel Jerónimo, que está a punto de nacer, sí que le ha empezado a dar bendiciones al ciclista Miguel Ángel “Supermán” López (Astana).
Ayer, con su dedo pulgar metido en la boca, simbolizando un chupo, y con la derecha señalando la barriga dio a entender que la extraordinaria victoria que alcanzó en la Vuelta a Cataluña, la cual le significó montarse al primer lugar de la clasificación general, se la dedicaba tanto a su hijo como a su esposa, la ciclista Natalia Acevedo, los motores que lo impulsan no a correr, sino a “volar” en la carretera cuando esta se empina.
“Ellos son la motivación más grande que tengo en Colombia”, señaló López, al vencer en la etapa reina de la ronda catalana, la cuarta, de 150.3 km entre Llanars y el alto en La Molina, en la que desbancó del primer lugar al belga Thomas De Gendt (Lotto)
A 8.4 kilómetros del final, dejando atrás a sus compatriotas Nairo Quintana (Movistar) y Egan Bernal (Sky), “Supermán” se fue en busca de los otros dos corredores fugados, el español Marc Soler (Movistar) y el austriaco Gregor Mühlberger (Bora), a quienes dio cacería a 2.000 metros de la meta, y picó en solitario, venció y empezó a cimentar otra conquista esta temporada, tras consagrarse campeón del Tour Colombia.
“La pelea continúa, estamos en una buena condición”, no se confía López, quien a falta de tres jornadas aventaja por 14 segundo al inglés Adam Yates (Mitchelton), por 17 a Bernal y 25 a Quintana.
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