En una temporada que dejó un compilado de hechos desoladores, la imagen de Alexis Henríquez y Aldo Leao Ramírez fundidos en un abrazo tras ganar la Copa Águila, mientras Aldo le agradecía a Henríquez el gesto de dejarlo alzar el trofeo fue un oasis esperanzador en su momento y también un recordatorio de la importancia de tener hombres que emanen liderazgo en cada acción y ofrezcan sentido de pertenencia, dos elementos que no abundan en los equipos del fútbol colombiano.
Ayer el capitán comenzó su octava pretemporada con el cuadro verde, desde su llegada el 21 de diciembre de 2011. En tanto que Aldo inició su preparación para afrontar el semestre número once en el elenco paisa. Vale recordar que el volante llegó a mediados de 2005 proveniente...