Las armas químicas, esas que se condenan desde la Convención de La Haya en 1899 y las que la ONU exigió eliminar en 1997 con la Convención sobre Armas Químicas, siguen haciendo daño, luego de que en Siria el pasado martes murieran más de 80 personas a causa de un químico (al parecer gas sarín), como lo indica Turquía y la Organización Mundial de la Salud luego de las autopsias.
Una acción reprochable que el cine ha retratado en varias películas donde dichas armas son el tema principal o hacen parte de la trama, y en la que protagonistas y antagonistas deben luchar por no morir afectados por sustancias extrañas.
Si se habla de armas químicas, es también necesario hablar de las biológicas, aquellas que en vez de compuestos químicos usan bacterias...