Cuatrocientos noventa y nueve años después de que Leonardo da Vinci diera la última pincelada a su cuadro de la marquesa de Mantua y echara los pinceles en agua para que no se les pegara la pintura, aparece este cuadro que realmente pocos conocen y son más escasos aun quienes han podido disfrutar: Retrato de Isabel de Este. Un cuadro de cuya existencia muchos desconfiaban.
Por cinco siglos, esta pieza estuvo “perdida”. Ahora apareció en una caja fuerte de un banco suizo. La policía italiana, que dirigió la operación en Lugano, ciudad de ese país potencia bancaria, calcula que el retrato de Isabel de Este vale cientos de millones de euros.
La imagen, un óleo sobre tela de 61 x 46,5 cm, apareció en 2013 en el rádar de la Justicia italiana, que supo que la obra estaba en el mercado y que sus propietarios pretendían sacarlo de Italia.
Ilegalmente había sido transferido al extranjero y actualmente se encontraba depositado en un banco, listo para ser vendido por 150 millones de euros a compradores árabes.
Después de comprobaciones técnicas, la pintura fue atribuida a Leonardo da Vinci por el profesor Carlo Pedretti, el mayor experto en el maestro del Renacimiento. Ahora, cuando el cuadro sea trasladado a Italia, se realizarán nuevas pruebas para establecer de forma definitiva que se trata de una obra creada por la mano de Leonardo.
Los historiadores creían que nunca había sido pintado, porque la obra estuvo «perdida» durante 500 años.
Se trata de un óleo sobre tela realizado entre los años 1513 y 1516 y que presenta varios motivos iconográficos inspirados en Santa Catalina de Siena, tales como corona y cetro.
No hay dudas sobre la autenticidad del retrato y la firma del maestro florentino: “La tela es auténtica”, dijo Pedretti. Además, el análisis del Carbono 14 demostró que la pintura se realizó en un periodo entre el 1460 y el 1650, evitando así la sospecha de que hubiera sido realizada en un tiempo posterior al de Leonardo.
Son muchas las obras de arte que los ojos de la mayoría no hemos disfrutado. Si no es que se las han robado, es que se han destruido.
Una de esas obras que han desaparecido y permanecen con paradero desconocido es la medusa del mismo Leonardo da Vinci, titulada Escudo de Medusa, de la que escribió Giorgio Vasarien, en el año 1550 es una pintura montada en un escudo de madera.
En agosto de este año se cumplirán ciento cuatro años de la vez en que la Mona Lisa fue robada del Museo de Louvre por un obrero. Estuvo dos años desaparecida.
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