Su convocatoria a la Selección Colombia le dejó un sabor agridulce: felicidad porque tocaba el techo en sus aspiraciones futbolísticas y tristeza por tener que dejar al Atlético Nacional en las finales de la Liga Águila-1.
Sin embargo, el vallenato Farid Díaz cerró la página y concentró toda su energía en la Copa América Centenario. Ya había estado en la Eliminatoria suramericana, en la que logró adaptarse al grupo y entender un poco más la exigencia del alto rendimiento.
“Estoy muy contento por la confianza que el profesor Pekerman me brinda. Lucho por aportar, tratando de que todo mejore”, expresó el lateral izquierdo a los enviados especiales de la Federación Colombiana de Fútbol.
Sus pensamientos son positivos y solo se ocupa en demostrar que él y sus compañeros están firmes en el propósito de ofrecer alegrías al país. “Seguimos reafirmando que aquí se hace un trabajo intenso, en buen ambiente, cada día tratando de corregir”, apuntó el jugador que tiene una competencia sana con Frank Fabra.
Ambos están clasificados para las semifinales de la Copa Libertadores con sus clubes.
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