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Colombia | PUBLICADO EL 17 octubre 2022

Hospital recorre La Guajira en ‘el lomo’ de un tecnológico bus

Lo bautizaron Smart Clinic y hace 14 meses recorre esa región. Su foco es la población vulnerable. Hay tres en el mundo.

  • El bus tiene dos consultorios: uno está dispuesto para los rayos X y eventuales atenciones pediátricas; y el otro, para las ecografías.
    El bus tiene dos consultorios: uno está dispuesto para los rayos X y eventuales atenciones pediátricas; y el otro, para las ecografías.
  • El Smart Clinic es operado por la Cruz Roja y solo hay tres en el mundo. El que rueda por La Guajira lleva 14 meses, incluso, pasando por el desierto de esta región. FOTO Cruz Roja
    El Smart Clinic es operado por la Cruz Roja y solo hay tres en el mundo. El que rueda por La Guajira lleva 14 meses, incluso, pasando por el desierto de esta región. FOTO Cruz Roja
  • Allí se hacen controles prenatales. FOTO Luisa María Valencia
    Allí se hacen controles prenatales. FOTO Luisa María Valencia
  • El bus tiene dos consultorios: uno está dispuesto para los rayos X y eventuales atenciones pediátricas; y el otro, para las ecografías.
    El bus tiene dos consultorios: uno está dispuesto para los rayos X y eventuales atenciones pediátricas; y el otro, para las ecografías.
  • El Smart Clinic es operado por la Cruz Roja y solo hay tres en el mundo. El que rueda por La Guajira lleva 14 meses, incluso, pasando por el desierto de esta región. FOTO Cruz Roja
    El Smart Clinic es operado por la Cruz Roja y solo hay tres en el mundo. El que rueda por La Guajira lleva 14 meses, incluso, pasando por el desierto de esta región. FOTO Cruz Roja
  • Allí se hacen controles prenatales. FOTO Luisa María Valencia
    Allí se hacen controles prenatales. FOTO Luisa María Valencia

“¿Ya el bebé se ve?, ¿está completo?”, pregunta Génesis, acostada en la camilla del consultorio. La ginecóloga asiente mientras pasa el transductor por la pequeña barriga: busca a través del monitor el sexo del siguiente hijo, una noticia que la madre lleva esperando veinte semanas.

En el lugar solo caben la máquina, una mesa alargada pero estrecha, un asiento y la camilla. Ni siquiera hay posibilidad de caminar por el sitio. Si la paciente se va a levantar, debe mover la silla hacia el final del consultorio que está en un bus. Génesis sabrá el sexo de su quinto bebé en un bus.

Mientras eso pasa en un bus –sí, en un bus hecho hospital–, tres de sus hijos, los menores, la esperan justo donde están los escalones que dan a la puerta de salida. En silencio, comparten el pequeño espacio que separa el lugar donde atienden a su madre del otro consultorio, dispuesto para la toma de rayos x y la revisión eventual de pacientes pediátricos. Y todo dentro del mismo vehículo.

Es un hospital móvil operado por la Cruz Roja colombiana, bautizado Smart Clinic, que llegó esta vez al barrio La Cosecha, en Riohacha, y lleva 14 meses recorriendo La Guajira para atender a personas en situaciones vulnerables.

Los niños quieren que el nuevo hermano también sea hombre. Lo dicen desde afuera, acompañados por el conductor del bus que hace las veces de cuidador. Al interior, la noticia: “Génesis, es una niña”, le dice la médica. Y le sugiere: “sería bueno que no tenga más...”. “Yo le estaba pidiendo a Dios que fuera una niña, le dije que esta y ya”, responde la mujer.

El Smart Clinic es operado por la Cruz Roja y solo hay tres en el mundo. El que rueda por La Guajira lleva 14 meses, incluso, pasando por el desierto de esta región. <b><span class=mln_uppercase_mln> </span></b>FOTO<b><span class=mln_uppercase_mln> Cruz Roja</span></b>
El Smart Clinic es operado por la Cruz Roja y solo hay tres en el mundo. El que rueda por La Guajira lleva 14 meses, incluso, pasando por el desierto de esta región. FOTO Cruz Roja

La operación médica en bus

La Smart Clinic, donada a Colombia por Siemens, es el único bus en Latinoamérica que cuenta con la tecnología para realizar ecografías y rayos X, además del equipamiento médico básico. También es una de las 3 clínicas inteligentes que la multinacional alemana ha entregado en el mundo: las otras dos están en Irak y Egipto. Colombia recibió esta unidad móvil en abril de 2020 –justo para afrontar la creciente emergencia sanitaria por el covid-19–, con el fin de atender a población migrante venezolana, que en Colombia ya alcanza los 2,5 millones de personas.

Por eso, la Smart Clinic ha transitado en zonas costeras, en particular por dos de los departamentos que más han acogido a los inmigrantes venezolanos: Atlántico, donde estuvo entre septiembre de 2020 y mayo de 2021, y La Guajira, región por donde transita hace 14 meses y en la que EL COLOMBIANO fue testigo de cómo opera.

“Ya no estamos en pico de pandemia, por lo que se ha reducido un poco la atención en rayos X, aunque sigue funcionando muy bien. Estamos atendiendo población migrante que por los temas de sus condiciones de habitabilidad tiene enfermedades respiratorias, enfermedades diarreicas, niños con bajo peso”, explica la coordinadora nacional del proyecto Smart Clinic, Ana Buitrago.

Esto no significa que se dejen de lado a los colombianos. Las mismas cifras lo muestran: con 3.119 atenciones, la población indígena propia del departamento ha sido la comunidad que más se ha beneficiado, seguida por migrantes de Venezuela, con 2.584. Las atenciones por la Smart Clinic en La Guajira, desde que comenzó a operar en agosto de 2021, suman 8.310.

“Casi siempre son las mujeres, mamás, tías, abuelas, las que llegan a los puntos de salud, solas o con los niños”, cuenta la coordinadora de este proyecto en el departamento, Sarena Rois, aclarando que esta labor no sería posible sin los liderazgos sociales en los sectores que visitan.

“Antes de llegar a la comunidad identificamos con la líder las necesidades que hay, porque es quien conoce verdaderamente a la población: si se requiere medicina, enfermería, pero si también hay pacientes de ginecología y pediatría. Niños casi siempre hay”, detalla Rois.

Allí se hacen controles prenatales. <b><span class=mln_uppercase_mln> </span></b>FOTO<b><span class=mln_uppercase_mln> Luisa María Valencia</span></b>
Allí se hacen controles prenatales. FOTO Luisa María Valencia

La billetera para que opere

Cada vez que la Smart Clinic se dirige hacia una jornada médica, hay una avanzada que determina cómo ingresará a la zona, si es que es posible. El chasis de este vehículo podría tocar el suelo en un mal movimiento e, incluso, quedarse atrapado en el lodo, como ya pasó una vez en La Guajira.

Se trata de un bus pesado que cuenta con modernos equipos de diagnóstico, incluido el ya mencionado consultorio de rayos X, que además está plomado. Esto tiene implicaciones no solo técnicas, asociadas al manejo de máquinas y del mismo vehículo, sino económicas.

El mantenimiento, operación, logística y contratación de personal hacen que la Smart Clinic sea un proyecto costoso y por esa razón la Cruz Roja ha hecho alianzas con privados como Afidro, Accenture y Natura, que financian ciertas campañas según lo pactado. Se trata de acuerdos temporales que, en todos los casos, ya terminaron.

Esta clínica móvil habrá gastado el total de sus recursos para finales de noviembre y, aunque la financiación también es asumida por organizaciones de la Federación Cruz Roja Americana, la forma en que opera podría cambiar si no aparecen más privados interesados en contribuir con esta apuesta por la salud de las personas empobrecidas.

“Nos encontramos en la búsqueda de más donantes. No tienen que ser solo de La Guajira, sino que podrían estar en otra región que también requiera de este tipo de atención”, señala Buitrago, quien precisa que además de dinero, reciben medicamentos o kits que puedan darles a las comunidades.

Buitrago cuenta que en caso de no obtener más alianzas con empresas privadas, la Cruz Roja revisaría la posibilidad de que la Smart Clinic sea enviada para alguno de los proyectos que ya están operando en los puntos fijos de la entidad. Pero lo ideal es que funcione como proyecto independiente para optimizar las atenciones en los lugares que más lo necesitan, aclara la directora nacional del proyecto.

“Hay mamás que, por ejemplo, ya tienen ocho meses de embarazo y nunca se han hecho una ecografía, no saben qué sexo tendrán sus bebés, si vienen gemelos o si tienen alguna complicación médica”, explica Buitrago, que concluye ante la posibilidad de que el proyecto cambie: “Solo se enteran por el servicio que ofrecemos en estos consultorios”

Luisa María Valencia

Sueño con un mundo que dimensione el valor de la palabra de los niños y las niñas. Creo en el periodismo que apuesta por un enfoque diferencial.

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