Con el respaldo del Gobierno Nacional y de la bancada del Centro Democrático, el exministro Fernando Carrillo fue escogido como nuevo procurador general de la Nación. En menos de una hora, el Senado de la República realizó la votación en la que Carrillo resultó ganador por un amplio margen: 92 votos de 102 posibles.
Hasta último momento, las bancadas de los partidos estaban divididas. La principal contrincante de Carrillo, la exmagistrada María Mercedes López, gozaba del respaldo de sectores del Partido Conservador y de la U. No obstante, el pasado 25 de octubre se conoció una carta en la que el Partido de la U respaldaba, en su totalidad, la candidatura de Carrillo.
Las bancadas de Cambio Radical y del Partido Liberal también aprobaron la candidatura de Carrillo. El Centro Democrático, que apoyó durante su gestión al exprocurador Alejandro Ordóñez, de tendencia conservadora, terminó optando por respaldar al exministro, de corriente liberal.
En diálogo con EL COLOMBIANO, el senador José Obdulio Gaviria, del Centro Democrático, dijo que más allá de las tendencias ideológicas, “Carrillo es un hombre formado, con altas calificaciones. Desde el punto de vista político nosotros tenemos diferencias muy profundas, en ese sentido hay una lejanía, pero no por eso descalificamos sus méritos”.
A sus 53 años, Carrillo presenta las siguientes credenciales: abogado de la Universidad Javeriana, profesor de Derecho en las universidades El Rosario, Los Andes, La Sabana, cursó dos maestrías en la universidad de Harvard (Estados Unidos), exministro de Justicia y del Interior, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y, en 2012, director de la Agencia Jurídica de Defensa de la Nación.
Fue por esta trayectoria, según el senador Armando Benedetti, que Carrillo triunfó de manera contundente: “Es un estadista de filosofía liberal y anticipa que los derechos de los colombianos estarán bien representados”.
El discurso
Ante el Senado de la República, Fernando Carrillo pronunció un discurso que dio luces sobre lo que será su gestión. Propuso una “Procuraduría que no sea vocera de los radicalismos y que sea tribuna del derecho y de la seguridad jurídica. Una Procuraduría que nunca sea un instrumento de persecución política. Una Procuraduría que vele por los derechos de cada uno de los colombianos”.
Fue enfático al señalar que bajo su administración velará “por los derechos de cada uno de los colombianos” y respetará “absolutamente todas las tendencias de pensamiento, especialmente si son contrarias a las de la mayoría”.
En sectores conservadores existe la preocupación sobre el rol que podría desempeñar el nuevo procurador en temas álgidos como la adopción de parejas del mismo sexo, el aborto, la educación con enfoque de género, entre otros. En diálogo con EL COLOMBIANO, el exprocurador Alejandro Ordóñez (ver análisis), dijo que frente a estos temas “se debe esperar a que se adelante la gestión del doctor Carrillo. No es adecuado hacer un juicio de valor al respecto”.
Un punto en el que coinciden todos los sectores políticos es en que Carrillo debe combatir la corrupción, compromiso que ratificó en su discurso. “Combatirla es la principal batalla que tenemos que librar para ser la Colombia que podemos ser, para contar con un Estado más eficiente”.
Otros dos aspectos de su discurso llamaron la atención: la necesidad de fortalecer las procuradurías regionales y el respaldo a la paz. Sobre el primer tema, el procurador electo dijo que la presencia del ministerio público es “asimétrica de región en región”. También, apuntó, “es disfuncional en su capacidad de gestión y respuesta en los 1.102 municipios. Tenemos que ‘desbogonatizar’ la Procuraduría de una vez por todas”.
En relación con la paz, Carrillo no ocultó su respaldo al proceso con las Farc: “Tengo certeza de que la sensatez se impondrá y en el nombre de las víctimas, no se va a permitir el naufragio de la paz en medio de las tempestades que deben ser pasajeras”.
Cercanía con el Gobierno
No todas las predicciones fueron favorables para Carrillo. El politólogo Juan David García, de la Universidad Pontificia Bolivariana, considera que “la cercanía que tiene con el presidente Juan Manuel Santos puede perjudicar el control que llegue a ejercer sobre el Gobierno. Creo que no se puede esperar un control político muy serio”.
En el Polo Democrático no definieron el respaldo para el nuevo procurador. El líder de la bancada, Jorge Enrique Robledo, votó en blanco y le dijo a este diario que prefería no profundizar en el tema. No obstante, voceros cercanos al partido señalaron que “se conversó sobre el tema y quizá la única conclusión es que Carrillo debe cumplir con el propósito constitucional, sin enfoques religiosos ni ideológicos”.
Para Andrés Bernal, docente de Ciencia Política en la Universidad Sergio Arboleda, en estas elecciones sucedió algo similar con la campaña por la dirección de la Fiscalía: “Ya se sabía quién venía elegido antes de que se realizara el proceso de elección. Así se genera un desgaste administrativo y político”. No obstante, considera interesante el rol que desempeñará Carrillo: “Además de ser el candidato de Santos tiene ascendencia dentro del uribismo. Tiene el reto de asegurar la participación del Partido Conservador y de la Unidad Nacional”.
92
votos obtuvo el nuevo procurador en el Senado de la República.