En avión, en barco o en carro son las alternativas para ir de un lado a otro, y aunque no todos los niños se marean, sí es más común entre los más pequeños. Según los expertos esta condición afecta, sobre todo, a los mayores de dos años.
El mareo por movimiento, también conocido como cinetosis, puede presentarse de manera repentina provocando además sudor frío, vértigo, naúseas o vómito.
De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, el cerebro siente el movimiento por medio de las señales provenientes del oído interno, los ojos, los músculos y las articulaciones. Cuando recibe signos que no coinciden, puede surgir el trastorno por movimiento.
Por ejemplo, dentro de un barco, el oído interno percibe el movimiento, pero los ojos no pueden indicar que se está moviendo.
Para evitar este tipo de sensaciones, el lugar donde el niño se sienta puede hacer la diferencia, así como mantener la vista fija en el horizonte y evitar leer o ver algo dentro del vehículo.
Incluso, la hora en la que se programe el paseo puede ser un factor que juegue en contra o a favor del niño. Los especialistas sugieren que la mejor hora para hacerlo es de madrugada o de noche, de esa manera se evitarán las horas de calor.
Si va a viajar en los próximos días, tome atenta nota de estos consejos, con seguridad evitará que su hijo pase un mal rato durante el trayecto.
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