Las calles de Popayán, capital del departamento del Cauca, se inundaron en la mañana del pasado miércoles con más de 5.000 indígenas que salieron de sus resguardos y caminaron 20 kilómetros para pedirles a los violentos que los dejen fuera del conflicto armado, así como a las instituciones que respeten su cosmovisión de pueblos étnicos.
Mujeres, niños, adolescentes, hombres, mayores y líderes de estos territorios, resguardados por la Guardia Indígena y encabezados por la Consejería Mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), hicieron parte de esta marcha pacífica.
Los marchantes se concentraron en el parque central de Popayán para exaltar la labor de la Guardía Indígena y rechazar los últimos acontecimientos que han dejado en menos de un mes, seis comuneros asesinados por los grupos armados y la delincuencia común.
“Hoy hemos marchado para seguir pidiendo la paz, para que los pueblos indígenas podamos vivir en paz y dejar de ser victimas del conflicto armado”, expresó el Consejero Mayor del Cric, Eduardo Tamayo.
Las autoridades indígenas investigan la desaparición de tres menores de edad en Cauca, uno de ellos al parecer habría sido un reclutamiento por las Farc.
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