La investigación por el magnicidio de Miguel Uribe abrió una nueva línea: una posible infiltración de su esquema de seguridad.
Según información conocida por Noticias RCN, los investigadores tienen bajo la lupa las antenas de los celulares de dos escoltas de la Unidad Nacional de Protección (UNP) del entonces precandidato presidencial, que en dos fechas previas al atentado registraron movimientos coincidentes con el teléfono de uno de los condenados por el crimen.
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La primera coincidencia se registró el 29 de enero de 2025, en el sector de Modelia, donde ocurrió el atentado. Para esa fecha, el Uribe Turbay estaba en Panamá, mientras que su esposa, María Claudia Tarazona, estaba en Miami.
La segunda fecha de coincidencia, que podría ser indicio de una reunión, tendría fecha de comienzos de abril; esta habría tenido lugar en inmediaciones del Congreso, cuando los celulares de los dos integrantes del esquema volvieron a aparecer junto al del mismo condenado. Nuevamente, en esta ocasión tanto Uribe Turbay como Tarazona estaban fuera de la ciudad.
Cabe señalar que los escoltas presuntamente involucrados en la supuesta reunión siguen asignados a la familia del difunto senador, y son los encargados de la seguridad de María Claudia Tarazona.
Y es que si bien no se conoce aún cuál sería el condenado que habría hecho parte de esas reuniones, lo cierto es que el principal señalado como el cerebro logístico y operativo del atentado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay es Elder José Arteaga Hernández, alias ”Chipi” o ”el Costeño”.
El testimonio sobre un contacto de WhatsApp de “escolta senador”
Y es que justamente esta semana se conoció que la Fiscalía avanza en la verificación del testimonio de un menor de 17 años que aseguró que el mismo Chipi tenía entre sus contactos a una persona registrada como “Escolta senador”, quien presuntamente le entregaba información sobre los movimientos del político.
Esta versión que conoció EL COLOMBIANO aún está siendo contrastada por los investigadores, que buscan determinar si el relato tiene sustento.
El adolescente también aseguró que integraba un grupo de WhatsApp en el que se compartía información sobre Miguel Uribe Turbay. Según su relato, allí circulaban ubicaciones, datos sobre la vivienda del entonces precandidato, información sobre una camioneta y posibles recorridos que realizaba.
De acuerdo con su declaración, parte de esos datos habría sido suministrada por personas con algún tipo de contacto con el senador. Incluso, afirmó que en el grupo se hablaba de posibles alternativas para cometer el ataque.
El testimonio también da cuenta de una supuesta comunicación previa al atentado. El menor conocido como “Churco”, quien entregó a las autoridades su teléfono Oppo A58, integrante de la estructura que se preparaba para ejecutar el ataque, contó que se encontraba con “Chipi” en un taller de motocicletas en Engativá.
En determinado momento, el cabecilla realizó una comunicación por WhatsApp con un contacto identificado como “escolta senador”. La conversación fue extraordinariamente breve.
De acuerdo con el relato, el interlocutor respondió rápidamente y pronunció únicamente una frase: “Hay manifestaciones”. Después de esas palabras, la comunicación terminó.
El testigo dijo haber identificado una voz masculina, pero nunca vio físicamente a esa persona y no pudo establecer su identidad. Precisamente por eso, la llamada constituye un indicio que debe ser contrastado con evidencia técnica.
Cabe señalar que en julio de 2025 este joven acudió al búnker de la Fiscalía a dar su testimonio; sin embargo, huyó mientras permanecía bajo custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf). Y actualmente se desconoce su paradero.
“Churco” residía en el barrio Las Cruces de Bogotá y fue reclutado a finales de mayo de 2025 por Elder José Arteaga Hernández (alias “Chipi”) para integrarse a una oficina de sicariato con nexos con antiguos integrantes de los “Sayayines del Bronx”, de acuerdo con lo consignado en las evidencias a las que accedió EL COLOMBIANO.
Al unirse a esta célula criminal, se le ofreció una suma de 20 millones de pesos por ejecutar el asesinato del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
Hasta ahora son siete las condenas por el magnicidio de Uribe Turbay.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Quién es el condenado cuyo celular coincidió con el de los escoltas?
- Por ahora, no se ha establecido públicamente cuál de los condenados estuvo relacionado con esas coincidencias. Uno de los principales señalados como cerebro logístico y operativo del atentado es Élder José Arteaga Hernández, alias ‘Chipi’ o ‘el Costeño’.
- ¿Qué nueva línea de investigación abrió la Fiscalía por el magnicidio de Miguel Uribe?
- La investigación analiza una posible infiltración del esquema de seguridad de Miguel Uribe Turbay y una eventual colaboración de integrantes de su seguridad con personas vinculadas al crimen.
- ¿Qué buscan determinar los investigadores sobre dos escoltas de la UNP asignados a Miguel Uribe?
- Los investigadores revisan los registros de las antenas de los celulares de dos escoltas de la UNP, debido a que sus teléfonos registraron movimientos coincidentes con el de uno de los condenados por el magnicidio en dos fechas previas al atentado.