Cintillo de indicadores económicos Colombia

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Exclusivo | Los 25 bombardeos en el gobierno Petro que reflejan a quién se decidió atacar y a quién no

El Gobierno reaccionó tarde, cuando la crisis de orden público desbordó la capacidad del Estado.

  • Uniformados del Ejército en medio de un operativo. Foto: AFP
    Uniformados del Ejército en medio de un operativo. Foto: AFP
hace 4 horas
bookmark

El astuto manejo de la política de “paz total” ofrecida por el Gobierno fue la clave para que la facción de “Calarcá” y otros grupos criminales evadieran los bombardeos de las Fuerzas Militares, mientras continuaban sus operaciones a la sombra.

Los bombardeos siempre han sido el arma más disuasiva contra estas organizaciones, en especial en las zonas rurales. “Gracias a ellos, se rompen sus corredores de movilidad, se evita su avance y consolidación de territorios, se alejan de centros urbanos y se les dificultan las comunicaciones y el comando de su tropa”, señaló un exoficial de la Fuerza Aeroespacial, que solicitó la reserva de la identidad.

Sin embargo, el Gobierno suspendió los bombardeos en los primeros dos años de su periodo, apostándole a pacificar el país con su política de “paz total”.

El 12 de agosto de 2022, tras apenas cinco días de haber llegado al poder, el ministro de Defensa de ese momento, Iván Velásquez, ordenó frenar las llamadas Operaciones Beta con el pretexto de proteger a los menores de edad reclutados a la fuerza.

Lea también: Fiscalía le imputará cargos a “Calarcá” en calidad de reo ausente, ¿por qué?

La restricción implicaba que los ataques tenían que suspenderse si había información previa sobre la presencia de menores de edad, pero en la práctica frenó toda clase de bombardeos.

La medida coincidió con una barrida de 38 altos oficiales de la Fuerza Pública que fueron llamados a calificar servicios, lo que llenó de temor a los comandantes y nadie se atrevió a autorizar operaciones de ese tipo.

Sin esta estrategia, las organizaciones criminales proliferaron. Su número de integrantes pasó de 15.000 a 27.000, según análisis de las Fuerzas Militares; y sus tentáculos, de 178 municipios a 380.

La medida gubernamental produjo un incentivo siniestro y estos grupos incrementaron el reclutamiento de niños para blindarse contra las bombas.

El Gobierno reaccionó tarde, cuando la crisis de orden público desbordó la capacidad del Estado y la fe ciudadana en la “paz total” estaba perdida. El primer bombardeo fue el 11 de julio de 2024, pero curiosamente no le apuntó a nadie.

TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR: Romance entre “Calarcá” y “Érika Castro” tiene en aprietos a la paz total.

Sucedió en el corregimiento El Plateado, del municipio de Argelia (Cauca), y los blancos fueron un campo minado y un campamento deshabitado del Estado Mayor Central de las Farc (EMC), la disidencia que comanda Néstor Vera Fernández (“Iván Mordisco”).

“No hubo bombardeos contra objetivos humanos, se realizaron para garantizar la seguridad, frente a la posibilidad de existencia de minas y artefactos explosivos en la zona donde debían entrar soldados, de manera que no corrieran ningún riesgo”, dijo el ministro Velásquez.

Desde ese momento hasta el 10 de julio de 2026 las Fuerzas Militares ejecutaron 25 bombardeos, según un documento oficial obtenido por EL COLOMBIANO e información confirmada por fuentes de Inteligencia Militar.

En promedio, hubo un bombardeo cada tres semanas en la segunda mitad del mandato. Nueve fueron en Antioquia; de a tres en Cauca, Guaviare y Norte de Santander; dos en Chocó y de a uno en Arauca, Caquetá, Casanare, Amazonas y Vaupés

Hubo 101 muertes confirmadas, pero el subregistro es más elevado, dado que no todos los cadáveres fueron recuperados (ver la infografía).

TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR: A punta de ceses al fuego y diálogos de paz se ha fortalecido la disidencia de alias “Calarcá”

Al analizar los lugares y objetivos seleccionados, y sobre todo los descartados, se puede entender cómo las organizaciones criminales maniobraron con las mesas de la “paz total” para eludir esos ataques.

De los 25 bombardeos, 12 fueron contra el EMC de “Iván Mordisco”, con quien el Gobierno rompió acercamientos de paz en marzo de 2023.

Le siguen el Clan del Golfo, con nueve operaciones de esta clase; el ELN, con tres; y el Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF), con una.

Este último caso es el más llamativo, pues el EMBF, bajo el mando de Alexánder Díaz Mendoza (“Calarcá”), fue una de las organizaciones que más hábilmente barajó sus cartas en la mesa de la “paz total”.

En primera medida, “Calarcá” se separó del EMC y de su socio “Iván Mordisco” a mediados de 2023, formó su propia facción llevándose consigo al 60% de la tropa, y retomó los diálogos con la Casa de Nariño en octubre de ese año.

Así obtuvo un blindaje que lo protegió de bombardeos y de operativos militares, lo que le permitió expandirse y socavar las fronteras de sus rivales en Meta, Guaviare, Caquetá, Antioquia, Norte de Santander, Bolívar y Amazonas.

Que la mayoría de los bombardeos autorizados por el Gobierno hayan sido contra el EMC y el Clan del Golfo revela un patrón delicado: ambos son los principales enemigos del EMBF.

En otras palabras, el Estado con sus bombas —consciente o inconscientemente — le terminó abriendo el camino a la gente de “Calarcá” para que se consolidara en el terreno, solo porque él manejó con astucia unos diálogos que le dieron oxígeno político al proyecto de paz del presidente Petro.

“No podíamos planear bombardeos contra la gente de ‘Calarcá, porque nos decían que eso sería atentar contra la ‘paz total’. Lo único que podíamos hacer contra ese grupo eran operativos de captura con la Fiscalía, para los integrantes que no figuraban como negociadores o gestores de paz”, reconoció un oficial de la Fuerza Pública.

Infográfico
Exclusivo | Los 25 bombardeos en el gobierno Petro que reflejan a quién se decidió atacar y a quién no

El único bombardeo contra una estructura de “Calarcá” es una rareza en todo sentido. El blanco fue el frente 36 del EMBF, que delinque en Antioquia, y el hecho estuvo impulsado por una fuerte presión social, tras conocerse que miembros de dicho frente torturaron y asesinaron al periodista Mateo Pérez Rueda el pasado 5 de mayo.

Lo común es que las Operaciones Beta sean ejecutadas por la Fuerza Aeroespacial con tres tipos de aeronave, dependiendo del terreno y de las condiciones climáticas: el avión Kfir, el Súper Tucano o el helicóptero Arpía.

Le puede interesar: “Petro mentiroso y cocainómano”: revelan trinos ofensivos de Didier Blanco, próximo director de UNP en gabinete de De la Espriella.

Pero en esta ocasión los militares usaron drones cargados con explosivos, según fuentes cercanas al caso, siendo uno de los primeros bombardeos ejecutados por las Fuerzas Armadas de Colombia con aeronaves no tripuladas.

El tipo de dron empleado no se ha revelado, pues se considera información clasificada.

La Operación Mateo (así la bautizó el Ejército en honor al periodista) se realizó el 22 de mayo de 2026 en la vereda Palmichal, del municipio de Briceño, y el objetivo era destruir la caravana de vehículos en la que viajaba el cabecilla Jhon Chala Torrejano (“Víctor Chala”). Murieron dos terroristas y él escapó lesionado, aunque fue capturado el mes siguiente en Tolima.

De los grupos que pasaron en blanco los bombardeos, llama la atención la Segunda Marquetalia, comandada por Luciano Marín (“Iván Márquez”).

Aunque rompió diálogos con el Gobierno en 2024 y fue señalada del magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe en 2025, no fue afectada por las bombas.

TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR: Iván Cancino pidió investigar cambios en el manual de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado.

Tampoco padecieron estos ataques los Comuneros del Sur, los Comandos de Frontera y la Coordinadora Guerrillera del Pacífico (estos últimos dos integrados en la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano), aunque a diferencia de la anterior ellos sí permanecieron en las mesas de paz.

No obstante, tampoco hubo desmovilizaciones a cambio, continuaron exportando cocaína y explotando la minería ilegal. Estos grupos siguen activos, con más integrantes y terreno ganado, gracias en parte a que no fueron frenados desde el cielo.

Preguntas y respuestas

¿Por qué se suspendieron los bombardeos contra grupos armados durante la política de paz total?
El Gobierno argumentó que la restricción buscaba proteger a menores de edad reclutados por grupos armados y favorecer los procesos de diálogo. Posteriormente, los bombardeos se reanudaron de forma gradual en determinadas operaciones militares.
¿Qué relación tiene la política de paz total con el fortalecimiento de algunos grupos armados en Colombia?
Diversos analistas y sectores de la Fuerza Pública sostienen que la reducción de operaciones ofensivas permitió a algunos grupos ampliar su presencia territorial. El Gobierno ha defendido que la política buscaba priorizar soluciones negociadas al conflicto.
¿Cuándo puede el Estado realizar bombardeos contra grupos armados en Colombia?
Las operaciones aéreas dependen de decisiones militares, criterios operacionales y del cumplimiento del derecho internacional humanitario. También se evalúan factores como la protección de la población civil y la información de inteligencia disponible.
¿Qué consecuencias puede tener la suspensión de bombardeos en el conflicto armado colombiano?
Según expertos y exintegrantes de la Fuerza Pública, la disminución de estos operativos puede facilitar la movilidad y reorganización de algunos grupos armados. El impacto real depende de otras estrategias de seguridad y de la evolución de los procesos de paz.

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Para seguir leyendo

Las más leídas

Te recomendamos