En una de las seis mesas de la morgue del laboratorio de identificación humana del CTI de la Fiscalía, yacen, junto a algunas prendas de vestir, una de ellas camuflada, cientos de fragmentos de huesos de un cuerpo que fue exhumado en un sector conocido como Playa Napé, en zona rural del municipio de Sabanalarga, Occidente de Antioquia. Después de lavar uno a uno los huesos, el personal que trabaja en esa sede del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, procede a organizar los pequeños trozos de osamenta por tamaños y poco a poco se comienza a armar un rompecabezas que hace parte de un largo proceso que inicia con la recuperación de los restos en campo, pasa por la identificación en un laboratorio y termina con la entrega a los familiares....