Pese al papel protagónico que ha tenido el presidente Gustavo Petro en el restablecimiento de la democracia en Venezuela y la eliminación de las sanciones económicas por parte de Estados Unidos, el jefe de Estado salió a decir que “no es mediador” entre ambas naciones, sino que “simplemente” ofreció a Bogotá como sede para que el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición se sentaran a negociar en una conferencia internacional.
Las declaraciones entregadas por el presidente Petro tras el primer cara a cara con su homólogo estadounidense, Joe Biden, dan cuenta de que Venezuela fue uno de los temas centrales del encuentro y que llegaron a varios acuerdos sobre el tema.
“Propuse que en ese proceso, las conversaciones de la semana entrante y las que seguirán en México, gravitarán alrededor de construir dos rieles que pudieran impulsar progresivamente 1) el cronograma electoral venezolano con garantías, la entrada de Venezuela al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, que es la propuesta colombiana y 2) una desactivación paulatina y progresiva de las sanciones, de tal manera que lleguemos a una meta que es que el pueblo decida libremente, sin sanciones, sin presiones, su propio destino social y político”, dijo el presidente Petro.
Pese a eso, reconoció que Estados Unidos no fue tan flexible para acogerse a esas propuestas. Según él, Biden planteó en la mesa dos salidas para levantar las sanciones, pero ambas implican acelerar la celebración de elecciones democráticas dentro del vecino país.
La primera estrategia sería “primero hacer elecciones y después levantar sanciones”. La segunda es que Estados Unidos vaya levantando progresivamente las sanciones en la medida en que se va cumpliendo la agenda electoral.
Pese a eso, ambas decisiones significarían un “sin salida” para el contexto actual, pues Maduro ha insistido en que no se sentará a negociar hasta que Estados Unidos levante todas las sanciones económicas.
Así las cosas, el presidente insistió en que Bogotá servirá como sede para esa conferencia internacional entre el gobierno de Venezuela y la oposición. A ese encuentro, según dijo el jefe de Estado, asistirán cerca de 20 cancilleres de Europa, Estados Unidos y América Latina.
Lo que se sabe, por ahora, es que Maduro está a favor de la Conferencia internacional, pero no enviará a nadie de su Gobierno a ese encuentro.