La llegada de Iván Duque a la Presidencia de la República trastocará la mesa de diálogos entre el Gobierno y el Eln que hoy inician en La Habana, Cuba, el sexto ciclo.
Pese a que solo faltan 36 días para que Juan Manuel Santos deje la Casa de Nariño, está empeñado en dejar el proceso andando como un legado que no pueda abandonar su sucesor.
“El Gobierno acudirá a esa negociación con la mejor intensión, con la mayor voluntad, hasta el último día de vamos a tratar de avanzar para que al próximo gobierno le podamos entregar con mayores avances este proceso de conversaciones”, expresó Rodrigo Rivera, alto comisionado para la Paz.
Sin embargo, no es un secreto que Duque llegará con condiciones a la mesa, que muy posiblemente el Eln no tendrá la voluntad ni las condiciones para cumplir.
El entrante mandatario señaló que de no haber una concentración previa de la guerrilla y cese de actividades como la extorsión y el narcotráfico, levantará la mesa de paz.
Mientras tanto el Eln respondió que “manifestamos nuestra preocupación por las declaraciones del presidente electo, en las cuales desconoce lo avanzado en esta mesa de conversaciones y establece condiciones diferentes, a las pactadas hasta ahora”. Agregó que la paz tiene que ser una política de Estado y no una voluntad del gobierno de turno.
¿Para qué seguir?
Para Rivera, “el saldo de la negociación ha sido positivo en materia de desescalamiento del conflicto, pero quisiéramos llevar esto a acuerdos bilaterales y formales que en materia de cese el fuego y de hostilidades que permitan que la ciudadanía en las zonas afectadas por esta confrontación puedan vivir sin la amenaza de la violencia”, y en eso es en lo que se concentrará el sexto ciclo.
Sin embargo, el comandante Pablo Beltrán manifestó, en una columna de opinión, que desde antes de las elecciones el posible triunfo del Centro Democrático hizo cambiar las posiciones de la delegación oficial, “ya más pendiente de imaginar qué le gustaría a Iván Duque y los suyos, que de lograr el acuerdo de cese al fuego bilateral, temporal y nacional tan trabajado durante los últimos meses... la sola posibilidad del regreso del uribismo lo hizo presente en una mesa en la que legalmente aún no tiene asiento.”
Ya las delegaciones están en Cuba y en la mañana empezarán a mirar los posibles panoramas a los que se enfrentará la mesa. Los negociadores de Santos pusieron al tanto de los incipientes avances al equipo de empalme del próximo presidente. Al parecer, la mesa no cumplirá durante este gobierno con los alivios humanitarios que reclamaban las comunidades. La última palabra la tiene Iván Duque.