Juan Carlos Rodríguez –un mayor retirado del Ejército que es acusado de varios delitos y que es conocido bajo el alias de Zeus– radicó un documento ante la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) en el que aseguró que lo quieren asesinar para que no hable.
Es que alias Zeus es uno de los comparecientes de la JEP en los casos de falsos positivos y en el magnicidio de la Unión Patriótica. El señalado criminal, durante un descuido de la guardia, se fugó de la Estación de la Policía Metropolitana de Cúcuta el pasado 21 de abril.
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Al margen de los crímenes de guerra, el exmilitar había sido capturado porque, dijo la Policía, fue encontrado con un cargamento de armas que pretendía comercializar en el mercado negro. El señalado criminal aseguró que esas acusaciones son falsas y que sus derechos fueron violados.
El exmilitar aseguró en la carta enviada a la JEP, y que fue conocida por Blu Radio, que el día de su captura se desplazaba con otras tres personas y que fue detenido por oficiales de la policía. El hombre relató que después de verificar los documentos, lo dejaron seguir.
Añadió que, junto a sus compañeros de viaje, decidió detenerse 300 metros después del retén a tomar algo en una tienda y que hasta allí llegaron unos oficiales que lo obligaron a esperar 30 minutos. Justo cuando iba a continuar con la marcha le indicaron que quedaba capturada por unas armas que llevaba en la camioneta.
Zeus continuó con su relato y aseguró que uno de los implicados confesó que las armas le pertenecían y que le aseguró a las autoridades que los demás presentes en la camioneta nada tenían que ver.
“En una mentirosa rueda de prensa al día siguiente se dijo luego de unas minuciosas labores de inteligencia habían sido incautadas en mi poder, en mi carro, armas, municiones y explosivos. Situación que no es cierta porque ese material de guerra no fue encontrado en mi poder, ni en mi vehículo, ni en mi maleta, ni mucho menos cerca de mi”, señaló el exmilitar en una carta enviada a la JEP.
El señalado criminal aseguró que no contó con todas las garantías para defenderse y que los policías mintieron en el informe que fue presentado ante el juez de control de garantías que legalizó la captura.
“El 21 de abril, por la noche mientras dormía, se presentó una crisis médica de un privado de la libertad, luego de repente una estampida humana desde el interior de la celda donde estaba recluido, todo se hizo caos, se estaban prendiendo algunos colchones y humo en un espacio tan reducido, yo sentí pavor, temor de ser asesinado y corrí. Realmente no sé que fue, si una fuga masiva o un plan para matarme, solo sé que me dispararon como en 5 oportunidades a la cabeza, razón por la que sentí un miedo insuperable y corrí para preservar la vida”, añadió el prófugo en su carta.