La guerrilla de las Farc pidió este jueves perdón a todas las víctimas de la masacre de Bojayá, departamento del Chocó, por el ataque ocurrido el 2 de mayo del 2002 con un cilindro bomba que cayó dentro de la iglesia y dejó casi un centenar de personas muertas y más de 6.000 desplazadas.
El jefe de la delegación de paz de las Farc en La Habana, Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez” realizó un discurso en la vereda La Loma de Bojayá, donde pidió el perdón de las víctimas y les entregó el cristo afro para recordar los sucedido.
“Pedimos que nos perdonen y nos den la esperanza del alivio espiritual permitiéndonos seguir junto a ustedes haciendo el camino que, reconciliados, nos conduzca hacia la era justa que tanto han anhelado los humildes...