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Día de las Víctimas: muchos homenajes, pero la “deuda” de su reparación están al alza

Los montos de las indemnizaciones rebajaron en Antioquia y Medellín en el último año. También hay rezago en búsqueda de desaparecidos y en restitución de tierras. Además, persiste problema de coordinación.

  • A pesar de que muchas familias persisten en la búsqueda de sus seres queridos, otras ni siquiera piden la búsqueda por miedo o inician su trámite pero desisten por el exceso de dolor. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
    A pesar de que muchas familias persisten en la búsqueda de sus seres queridos, otras ni siquiera piden la búsqueda por miedo o inician su trámite pero desisten por el exceso de dolor. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
  • En el departamento hay más de 27.000 desaparecido (arriba). Estado sigue en deuda con la reparación. FOTO: JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
    En el departamento hay más de 27.000 desaparecido (arriba). Estado sigue en deuda con la reparación. FOTO: JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
10 de abril de 2026
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En el departamento hay más de 27.000 desaparecido (arriba). Estado sigue en deuda con la reparación. FOTO: JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
En el departamento hay más de 27.000 desaparecido (arriba). Estado sigue en deuda con la reparación. FOTO: JUAN ANTONIO SÁNCHEZ

Casi todo el año quienes han padecido los rigores de la violencia en el país pasan saliva por la garganta, pues la mayoría padece condiciones de vida deplorables. Solo el 9 de abril, Día Nacional de Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, se convierten en el centro de conmemoraciones de reconocimientos para dignificarlos.

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Es la fecha para tomarse la foto con ellos y para que los representantes de la institucionalidad resalten la encomiable labor que ejecutan. En Campamento, norte del departamento, la alcaldía inauguró el Salón de la Memoria dentro de la casa de la cultura con un ritual alrededor de un mandala hecho de flores; en San Juan de Urabá exhibieron retratos de víctimas del conflicto y cantaron al son de tambores, y así sucesivamente.

En el caso de Medellín, en el Museo Casa de la Memoria hubo una jornada de casi todo el día donde se reunieron las instancias que velan por estos temas a nivel nacional, departamental, donde presentaron sus balances acerca los frutos de su trabajo.

Por ejemplo, Julieth Moreno, directora nacional de Medidas de Reparación (una dependencia de la Unidad para la Reparación Integral de Víctimas, UARIV) habló de cómo el gobierno Petro casi ha triplicado las indemnizaciones a estas personas. Y el secretario de Paz y Derechos Humanos de Medellín, Carlos Arcila, mencionó que el Distrito ha invertido más de $30.000 millones en la búsqueda de cuerpos en la Escombrera, el emblemático lugar de la comuna 13 que se habría convertido en cementerio a cielo abierto para paramilitares y otros grupos armados.

Sin embargo, como la Ley 1448 de 2011 o Ley de víctimas, que es el soporte principal de toda estas actuaciones, es una política de Estado y no de gobiernos específicos a nivel nacional o local, y en junio próximo cumple 15 años de vigencia, la ocasión es también una buena coyuntura para darle un repaso a aspectos en los que se estaría en deuda, hablando concretamente de Antioquia.

Vale la pena resaltar algunos datos: en Antioquia están contabilizadas, según la UARIV (Unidad de Atención y Reparación Integral de Víctimas), 1.490.611 personas que sufrieron los rigores del conflicto armado, bien porque los hechos victimizantes se produjeron acá mismo o porque sucedieron en otros sitios y las familias llegaron hasta acá.

A pesar de la afirmación de la directora de Reparación, una mirada a los registros de la propia UARIV indica que los giros a las víctimas de esta sección del territorio nacional se redujeron entre 2024 y 2025, los últimos dos años consolidados, tanto en número como en personas beneficiadas y dinero entregado: en 2024 hubo 43.410 desembolsos por $439.000 millones a 38.187 personas y pasaron a ser 26.964 giros (38% menos) para 23.745 personas con $339.000 millones en total (33% menos).

Estas cifras superan en montos a otros periodos previos, pues por ejemplo en 2022, en que estuvo el presidente Iván Duque hasta el 7 de agosto, fueron $215.000 millones en 20.934 giros, y en 2023, el primer año de la presidencia de Gustavo Petro, alcanzaron a 23.650 desembolsos por $253.000 millones.

No obstante, de todas maneras se estaría incumpliendo una vez más el principio de progresividad que ordena que los recursos siempre deben ser superiores de año en año.

La funcionaria Moreno explicó que a nivel general los recursos fueron superiores, pero que ante la insuficiencia de los recursos para atender a más de 10 millones de víctimas, su ubicación geográfica no es un criterio de priorización de acuerdo con normas vigentes como la ley 2421 de 2024 que modificó la 1448, aplazando su vigencia hasta 2031 y dándoles prioridad para el reconocimiento económico a líderes sociales, ambientales y religiosos, lo mismo que a la población más vulnerable: mayores de 68 años (antes el piso eran los de 74 años), personas con discapacidades o pacientes con enfermedades catastróficas.

“En los planes de desarrollo este es uno de los indicadores que ya se ha sobre-ejecutado durante este gobierno. La meta era de 600.000 indemnizaciones y ya se acercaron a las 650.000 sin haber terminado el periodo de gobierno. Se ha aumentado al triple porque es una ponderación a nivel nacional que abarca las territoriales”, dijo.

A la vez que admitió que el 2026 será complejo en ese aspecto, pero aclaró que este es uno entre muchos aspectos que abarca la reparación integral. Para dar como subsanada la situación de vulnerabilidad de una víctima y por tanto esta puede salir del Registro Único, se evalúa si esta tuvo una reunificación familiar, cuenta con salud, educación, atención psicosocial, mecanismos para generación de ingresos y seguridad alimentaria. Se trata de algo que concita la acción de todo el Estado y en la práctica difícilmente se cumple.

Una de las críticas constantes, además de la insuficiencia de la plata destinada, y que también se dejó sentir en el recinto de la Casa de la Memoria de Medellín, es que con la fórmula de priorización señalada en las líneas previas se dejan por fuera a muchas víctimas, con lo cual se desconoce el principio de que la indemnización por vía administrativa es un derecho de todas las personas que padecen las secuelas del conflicto armado.

El Conpes 4180 de 2025, que trata sobre desplazamiento forzado, señaló que entre los cuellos de botella para el cumplimiento de la Ley 1448 había barreras institucionales relacionadas con la baja coordinación y articulación entre entidades del orden nacional, la fragmentación operativa con las autoridades territoriales y la baja gestión y generación de información.

Además, le sugerimos ver: Antioquia conmemora a las víctimas con inauguración de salón de la memoria

En el caso de Antioquia, aún con las discrepancias del gobernador Andrés Julián Rendón con el presidente Petro y muchas instancias de su administración, parece que la relación es armónica en la actualidad y se presenta una colaboración activa. Pero no estaría ocurriendo lo mismo con la alcaldía de Federico Gutiérrez en lo que a víctimas se refiere.

De hecho, en el acto del 9 de abril, el secretario Arcila fue enfático en que el gobierno Petro no ha puesto un peso para financiar la búsqueda de desaparecidos en La Escombrera de la comuna 13 y señaló que la disminución de recursos de indemnización para esta región sí tiene una motivación política.

“El criterio parece ser más político que presupuestal o geográfico. No vemos una priorización real, independiente de dónde llegue la víctima, para dar la mayor prioridad a los hechos de Medellín y Antioquia”, agregó.

Igualmente, le dijo a EL COLOMBIANO que el Gobierno Nacional tampoco se hizo presente en emergencias humanitarias como las del año pasado, cuando Medellín se llenó de desplazados de Chocó, sur de Bolívar y Bajo Cauca, e incluso del Catatumbo.

Y aunque en la Casa de la Memoria el coordinador de la mesa departamental de víctimas, Néstor Dairo Torres, resaltó que por primera vez este año se reunieron en un mismo recinto los tres niveles (nacional, seccional y local), también se presentaron dardos, como la mención del secretario Arcila de que el Gobierno no ha puesto un peso para la búsqueda en La Escombrera.

Además, en la tarde del jueves fue citado un Comité Distrital de Justicia Transicional, donde la asistencia es obligatoria para sus miembros, y por ello muchas cabezas de organizaciones y funcionarios tuvieron que salir del auditorio, algo que fue interpretado por algunos como un posible boicot a un espacio donde se estaba escuchando la voz del Gobierno Nacional. “Lastimosamente, no fue por desconocimiento”, dijo Julieth Moreno.

Al preguntarle a Arcila por el episodio respondió que fueron las mismas organizaciones de víctimas las que pidieron que el comité se hiciera en esta fecha y la cita se hizo para un encuentro virtual con el fin de que se pudiera cumplir simultáneamente con otras agendas.

En Antioquia menos del 1% de víctimas reclama lo que perdió

De un universo de casi 1,5 millones de víctimas en Antioquia, la mayoría corresponde a personas que salieron de sus lugares de origen como desplazados, pero ni siquiera 15.000 han presentado solicitudes de restitución de tierras, o sea, si acaso el 1 por ciento. Y en el caso de Medellín, que es la segunda capital del país receptora de desplazados (la primera es Bogotá), apenas son 100 solicitudes activas en ese sentido, “lo que evidencia una desproporción significativa con el número de víctimas residentes acá (450.000 aproximadamente)”, de acuerdo con un experto consultado por EL COLOMBIANO que pidió omitir su nombre.

Por supuesto que es pertinente aclarar que no todos eran dueños de fincas o parcelas en sus sitios de origen, además de que posiblemente, quienes sí lo eran hacían parte de familias donde todos declararon como víctimas pero un solo uno solicitó la restitución al ser titular en las escrituras de la propiedad donde residían.

Sin embargo, el director territorial de la Unidad para la Restitución de Tierras Despojadas (URT), Jhon Jaime Posada, no desestima otros factores como el temor ante la presencia de actores armados y la posible falta de información por parte de las víctimas.

En este último factor, no descarta tampoco el desconocimiento de los entes territoriales que resultan los primeros respondientes, como las personerías, que son las que primero tienen contacto con las víctimas.

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Por ello, la URTpiensa realizar foros en las nueve subregiones antioqueñas (incluido el Valle de Aburrá). Igualmente, para el 5 de junio está programada en Andes una cumbre con las 112 mesas de víctimas existentes en Antioquia.

En este departamento, casi el 50% de las solicitudes de restitución se concentran en municipios del Oriente, como Granada, San Rafael, Cocorná y San Francisco; por eso esa subregión fue el foco inicial de acción y en 2026 será el Nordeste.

“Queremos que la gente comprenda que la ley busca atender a los despojados. Enfrentamos dificultades adicionales como el aumento del riesgo por minas antipersonales, que creció un 400% en riesgo extraordinario, y la presencia de nuevos actores armados. A pesar de estas complejidades, venimos cumpliendo: ya se han devuelto más de 53.000 hectáreas en el departamento”, apuntó Posada.

Lo normal es que la entrega de tierras esté acompañada de la financiación de proyectos productivos familiares (de entre 40 y 70 millones de pesos) o comunitarios, con montos superiores.

El funcionario resaltó unos últimos logros con un componente étnico, como la entrega de tierras, cumpliendo órdenes de fallos judiciales: Al resguardo Jaidukamá (Ituango) le entregaron 3.300 hectáreas y en Mandé (Urrao) 12.300, entre otras. Para el resto de este año, a través de la URT, presentarán otras 10 demandas adicionales, ocho sobre territorios indígenas y dos de comunidades afro. Los resultados que se auguran son positivos con la operación de la nueva Jurisdicción Agraria que contempla la actuación de jueces y magistrados de dedicación exclusiva a estos temas.

La gran brecha de los desaparecidos: miles no son buscados

Existen en Antioquia un total de 27.445 personas desaparecidas en el marco del conflicto armado y de ellas las familias solo hicieron solicitud de búsqueda para 5.950, es decir el 27,4%. Los guarismos para Medellín reflejan una brecha todavía mayor, pues de 4.560 víctimas de desaparición solo han hecho una solicitud formal de búsqueda ante los organismos competentes sobre 692, es decir el 15,1%.

¿Las razones? Según Paulo Serna, coordinador de la UPBD (Unidad para la Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas) en el noroccidente del país, un primer factor puede ser el miedo de los allegados, aunque también las estadísticas presentan problemas porque se construyen con el cruce de bases de datos disímiles como la de Fiscalía, Comisión de la Verdad, Centro de Memoria Histórica y varias ONG.

Adicionalmente, hay familias que van perdiendo el interés o la esperanza de encontrar a sus seres queridos, o que por el exceso de dolor deciden cerrar ese ciclo sin resolverlo.

La otra cara de la moneda son los desaparecidos que están vivos pero resulta que permanecen en cárceles o deciden mantenerse alejados de sus familias por algún motivo personal.

El lado positivo es que en Antioquia se han recuperado más de mil cuerpos, muchos de los cuales han aparecido en cementerios donde los inhumaron en su momento sin anotar el nombre.

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Hasta ahora la UBPD ha intervenido más de 30 camposantos en el departamento, priorizando las zonas más afectas por el conflicto; ahora el objetivo será el Valle de Aburrá y el próximo cementerio sería el de Bello, para junio o julio.

Al localizar los cuerpos, el otro desafío es su identificación. Con el fin de avanzar en ese aspecto, en Medellín, en alianza con Medicina Legal, la UBPD abrió un centro de abordaje especializado, con médicos, antropólogos y odontólogos forenses dedicados exclusivamente a estos casos.

Las solicitudes de búsqueda de desaparecidos dentro del conflicto se pueden hacer en la sede de la UBPD del Edificio Banco Popular (Parque Berrío), el teléfono 3162823206 o la página web unidadbusqueda.gov.co

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