El cierre de los servicios de urgencias, cuidados intensivos y algunas camas de hospitalización en las clínicas Esimed de la 80 y Juan Luis Londoño de la Cuesta (Villanueva, antigua Saludcoop) tiene perjudicados a otros centros médicos de la ciudad que denuncian saturación.
Juan Carlos Aguirre Martínez, director médico de la clínica Soma e integrante de la alianza de hospitales Somos 14+1, explicó que en esas dos clínicas se atendían 700 urgencias diarias.
“El cierre generó una situación muy preocupante de salud pública porque los pacientes -que en su mayoría son de las EPS Cruz Blanca y Medimás- empiezan a buscar atención en toda la red que ya de por sí está saturada tanto para urgencias como para hospitalización”, dijo.