Una familia de Envigado vive el dolor y busca justicia tras la muerte de sus dos perros llamados Dylan y Haziel, luego de que comieran unos alimentos en los que presuntamente había veneno camuflado, el pasado lunes 27 de mayo, mientras los paseaban por el barrio el Dorado de este municipio del sur del Valle de Aburrá.
Roberto Arango, dueño de los perros, contó que los alimentos estaban en un punto cercano a la cancha del Dorado y que su madre estaba paseando a las mascotas, como es habitual, cuando se percató de que estaban comiendo algo y los alejó de allí de inmediato, sin tener ni la mínima sospecha de que se trataba de una sustancia tóxica.
Le puede interesar: Dos perritos fueron envenenados en una unidad residencial de Itagüí y sus dueños exigen justicia: “esto no puede quedar impune”
Fue casi 20 minutos después, cuando llegaron de nuevo a casa, que Dylan, un macho de 9 años y raza Beagle, empezó a tener convulsiones y salieron con él para una clínica veterinaria. En el camino, Haziel, una hembra de raza Springer spaniel inglés y de 2 años, también empezó a convulsionar.
Cuando llegaron al centro veterinario, Dylan ya había fallecido, mientras que a Haziel le brindaron la atención requerida y estuvo debatiéndose entre la vida y la muerte hasta que falleció este jueves 30 de mayo. De hecho, Roberto estaba de viaje en otro país y se devolvió de emergencia para estar con ella, esperanzado de que sobreviviera.