<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

No ha valido nada: histórico humedal en Rionegro sigue rumbo a la desaparición

Aunque la alcaldía dice tener intenciones de recuperarlo, ya ni siquiera se puede acceder libremente para adelantar estudios sobre su estado por cuenta de un privado que se niega a dar acceso al humedal.

  • Las especies de aves han abandonado poco a poco el humedal a medida que la contaminación asfixia el espejo de agua y la construcción desbordada reduce el ecosistema. FOTO camilo suárez
    Las especies de aves han abandonado poco a poco el humedal a medida que la contaminación asfixia el espejo de agua y la construcción desbordada reduce el ecosistema. FOTO camilo suárez
18 de febrero de 2024
bookmark

En la edición del pasado 21 de octubre de 2023, publicamos en la portada de EL COLOMBIANO una fotografía que decenas de lectores no dejaron pasar desapercibida. La imagen de Camilo Suárez retrata una manada de patos silbadores (Dendrocygna viduata) sumergidos en lo que queda de un cuerpo de agua asfixiado por la contaminación y las plantas invasoras en el humedal EP-Río, en Rionegro.

“Parece una pintura”, fue el comentario de muchos lectores. Y sí que lo parece. Pero también podría ser uno de los últimos registros de otro ecosistema extinto ante la indiferencia de muchos.

El artículo publicado entonces fue un llamado a las autoridades del municipio y a la sociedad civil para salvar un humedal que fue clave para el desarrollo de Rionegro. Pero lamentablemente desde entonces su situación solo ha empeorado.

En contexto: En Rionegro, un histórico y fundamental humedal está a punto de desaparecer

En el humedal EP-Río se encuentran las quebradas Abreo y Malpaso, dos afluentes que permitieron que de allí surgiera desde los años 60 el agua para abastecer a la población del municipio de Rionegro y hasta para garantizar la pesca de sustento a decenas de familias. En 2001 el Concejo municipal declaró el embalse Abreo-Malpaso como un ecoparque, tras establecer que era fundamental protegerlo y crear programas de educación ambiental en torno a este.

Pero el Concejo pensó otra cosa en 2018 y con el Acuerdo 002 del POT mutiló el área de protección y dejó el cuerpo de agua a merced de todo tipo de presiones como la edificación desbordada y los asentamientos irregulares. El otro mazazo lo recibió por cuenta de la adquisición de las Empresas Públicas de Rionegro por parte de EPM que decidió conectar al municipio al sistema de abastecimiento del embalse de La Fe y entonces simplemente el humedal quedó en el olvido.

Sin atención ni manejo llegó el deterioro. El exceso de materia orgánica que se empezó a acumular en el espejo de agua desencadenó un proceso de saturación de nutrientes que permitió el crecimiento de especies de plantas invasoras que acabaron con el oxígeno del embalse, mataron plantas nativas y convirtieron el humedal en un lugar difícil para las especies de fauna que habitaron allí. Más del 80% del espejo de agua desapareció.

La bióloga Johaya Reyes, una de las pocas dolientes del humedal, denunció en octubre pasado ante Cornare la situación de este ecosistema para que esta adelantara un análisis en el lugar. La respuesta de Cornare en diciembre fue desoladora: en su informe concluyó que existe un acelerado desequilibrio ecosistémico provocado por el desatado asentamiento y densidad de viviendas sin un sistema de tratamiento de aguas residuales y disposición de residuos. Aún así, Cornare no asumió compromisos concretos para aportar soluciones.

Pero el panorama se pone peor. Hace unos días a la bióloga, que adelanta desde 2010 una investigación sobre las especies de aves en el humedal, un propietario vecino le negó el ingreso al humedal sin justificación. No valió recordarle que el humedal es una reserva pública, que es objeto de investigaciones y que incluso la visita se adelantaba en compañía de un representante de la alcaldía.

Lea también: Usar al tiburón como un recurso es una práctica ancestral y cultural del Pacífico

El caso fue puesto en conocimiento de la Subsecretaría de Medio Ambiente, que recordó que el Plan de Desarrollo actual contempla el mantenimiento y restauración de los humedales con proyectos con Cornare, la Universidad Católica de Oriente y la comunidad para adelantar estrategias como remoción de plantas invasoras y limpieza del espejo de agua, reforestación con especies nativas, restauración espontánea, identificación, aislamiento, caracterización y monitoreo de la biodiversidad y actividades de educación ambiental.

Sin embargo, la arbitrariedad cometida por el vecino del humedal dejaría en evidencia la falta de control territorial real del municipio sobre este ecosistema estratégico. Johana apunta que sin subsanar este tipo de problemáticas es imposible que cualquier proyecto de restauración sea exitoso.

Justamente este fin de semana la bióloga, en compañía de expertos, realizó el censo neotropical de aves acuáticas de la Isla de los Pájaros, ubicada en el Golfo de Morrosquillo, y que está condenada a desaparecer en unos años por el cambio climático.

Fueron los propios pescadores y nativos los que les pidieron a Johana y los demás expertos adelantar un registro que al menos permita tener evidencia de que este hermoso ecosistema existió alguna vez.

Desafortunadamente, el humedal del embalse Abreo-Malpaso, a pesar de quedar a escasos minutos del parque de una ciudad principal como Rionegro, parece cada vez más condenado a desaparecer y a no tener ni siquiera un registro de que alguna vez existió, porque ya ni siquiera se puede acceder a él libremente.

El empleo que busca está a un clic

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD