Las fallas estructurales de Bernavento fueron conocidas desde 2010 (dos años después de construido) por los propietarios de apartamentos allí.
Pasaron cinco años, mientras los residentes buscaban soluciones, analizaban la manera de no perder la inversión realizada y guardando silencio ante lo que parecía inevitable: el riesgo que iba a generar habitar el edificio.
La incertidumbre de los 48 propietarios aumentó cuando en octubre de 2013 se desplomó la torre 6 de conjunto residencial Space, el cual tenía diseños estructurales del mismo ingeniero que hizo los cálculo de Bernavento: Jorge de Jesús Aristizábal Ochoa.
El silencio se mantuvo hasta 2015, no obstante en ese entonces las autoridades locales- que conocían la situación- se comprometieron...