Jericó ya no será solo reconocido por su primaveral clima, la arquitectura tradicional o los rastros de Santa Madre Laura. Ahora la denominada cuna del carriel tiene una razón más para ser visitada por miles de nacionales y extranjeros: ya fabrican instrumentos musicales de cuerda, con certificación de lutier, entre ellos guitarras, a partir de un proceso que combina formación, recuperación patrimonial y generación de nuevas oportunidades para la comunidad.
Esta nueva vocación tiene orgullosos a los habitantes y es un logro más del Museo de Arqueología y Arte del municipio y su Escuela de Artes y Oficios (Maja), que graduó la primera cohorte de maestros lutieres y busca fortalecer los emprendimientos culturales del Suroeste antioqueño.
Lutier es un artesano que construye, repara y ajusta instrumentos musicales, tradicionalmente de cuerda como guitarras, violines y violonchelos.Según José Didier Zapata Suárez, el proyecto comenzó luego de que el municipio entregara en comodato una casa patrimonial para el desarrollo de la escuela.
Con la recuperación de dos salones, el Maja habilitó el espacio para iniciar el proceso de fabricación artesanal de instrumentos.Zapata agregó que la creación del taller fue promovida por la Asociación de Amigos del museo, con el respaldo de la Alcaldía de Jericó.
“La iniciativa también contó con la gestión de la entonces senadora y hoy ministra de Cultura, Paola Holguín, ante la Embajada de Taiwán, que aportó cerca de $38 millones para la adquisición de maderas, herramientas y otros elementos necesarios para la fabricación de guitarras”, explicó.
A estos recursos se sumaron donaciones particulares, que permitieron completar la dotación y poner en funcionamiento el taller. Desde allí, los participantes han avanzado en la elaboración de instrumentos musicales de cuerda, recuperando conocimientos asociados al trabajo de la madera y la construcción artesanal.
La iniciativa se suma a la oferta cultural del museo, que cuenta con una sede central para exposiciones regionales y nacionales, cinco salas de exhibición, conciertos quincenales y otros espacios dedicados a la música, las artes decorativas y la arqueología.
María Edith Mafla, diseñadora multifuncional y creadora visual de Jericó, afirmó que descubrió la lutería por casualidad y, tras construir su primera guitarra, sueña con seguir aprendiendo y compartir este oficio con los demás habitantes.
“Nunca me imaginé estudiar lutería. Fue una mezcla de casualidad y de suerte. En el Museo Maja, mi sitio favorito en Jericó, siempre aparecen talleres maravillosos, y un día entré a uno sin saber nada de música ni de instrumentos. Nos entregaron un pequeño kit de madera y comenzó un viaje inesperado. Durante 6 meses, guiados por nuestro maestro Edwin Serna, cada pieza fue tomando forma hasta convertirse en una guitarra clásica española hecha con maderas importadas. Ver cómo un montón de palos de madera terminaban produciendo sonido, eso para mí fue un acto de magia y sabiduría”, comentó.
Margarita Múnera, estudiante y coordinadora del grupo, anotó que el primer curso de lutería reunió a 17 estudiantes durante 26 clases, quienes fabricaron guitarras y tiples con aportes voluntarios y desarrollaron bases para continuar el taller, formar nuevos lutieres y hacerlo autosostenible.
“Empezamos a trabajar sin plata. Entonces, le propusimos a los estudiantes que hiciéramos un aporte, como en la quinta clase, porque necesitábamos herramientas para poder hacer las guitarras. Finalmente, cada uno aportó lo que pudo. Algunos no aportaron nada y la cosa se quedó así”, dijo.
Entre las sedes del Maja se encuentra el Museo de la Música, conocido como El Ateneo, que reúne más de 250 instrumentos musicales de distintas partes del mundo. Este lugar también conserva una colección de artes decorativas de finales del siglo XVIII y del siglo XIX, así como una importante colección arqueológica que recientemente se amplió con la donación de más de 1.600 piezas por parte de la comunidad de las Hermanas Lauritas.
Con el taller de lutería, el museo busca que la formación artística trascienda las salas de exposición y se convierta en una herramienta para la creación, la transmisión de saberes y el desarrollo de proyectos productivos vinculados con la cultura.
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El músico Juan Carlos Pimienta tiene 41 años y vive en Jericó. La razón por la que quiso estudiar lutería es la de aprender a fabricar su propio instrumento. “Tener una guitarra hecha por mis propias manos es algo que tiene un valor muy grande sabiendo todo sobre la industria de los instrumentos”, afirmó y agregó que su anhelo ahora como graduado es “poder aprender más sobre el tema y poder fabricar una guitarra eléctrica”.
Un museo en expansión
El crecimiento de las actividades del Maja y la demanda de nuevos espacios llevaron a la institución a iniciar, con el apoyo de la Gobernación de Antioquia, un proyecto de ampliación de su sede central.La primera etapa contempla la construcción de dos niveles de reserva para el museo.
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En total, el proyecto sumará alrededor de 3.400 metros cuadrados, seis salones destinados a exposiciones o talleres y una terraza para actividades de café y trabajo colaborativo.La ampliación permitirá fortalecer programas como la Escuela de Artes y Oficios y ofrecer mejores condiciones para continuar formando nuevos creadores y artesanos en Jericó.
Al igual que María Edith, para Wilmar Ramírez, de 40 años, el Museo es un lugar maravilloso que ahora hace posible vivir un sueño. “Quise estudiar lutería porque me dedico a trabajar con la madera, y una amiga mía también me recomendó el curso, igual que mi esposa y eso me motivó mucho más”, aclaró. Para Ramírez, ser un lutier le permitirá “aplicar lo que aprendí y seguir construyendo instrumentos de cuerda de primera calidad”.
Ya la Maja planea el comienzo de una segunda cohorte, y más de 60 personas han expresado el interés de participar. Mientras tanto, los primeros lutieres ya exhiben una decena de instrumentos y trabajan en otros nuevos con valores superiores, en promedio, al millón de pesos.
Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Qué es un lutier y qué instrumentos se fabrican en Jericó?
- Un lutier es un artesano que construye y repara instrumentos de cuerda. En Jericó, la primera cohorte de la Escuela Maja se especializó en la fabricación artesanal de guitarras españolas y tiples.
- ¿Dónde está ubicada la escuela de lutería de Jericó?
- Funciona en una casa patrimonial adscrita a la Escuela de Artes y Oficios del Museo de Arqueología y Arte de Jericó (Maja), en el Suroeste antioqueño.
- ¿Cuánto cuesta una guitarra hecha por los lutieres de Jericó?
- Los primeros instrumentos de cuerda elaborados artesanalmente en el taller tienen un valor comercial estimado que supera, en promedio, el millón de pesos colombianos.