En 2020, Barbosa deberá ser un municipio con desarrollo social, económico, cultural, físico espacial y ambiental, cuyas ventajas competitivas, turísticas y agropecuarias ayudarán a construir una sociedad incluyente, justa y humanitaria, según se establece en el Plan Anticorrupción y de Atención al Ciudadano de este año.
Con una población certificada en 2014 de 49.276 habitantes, 26.000 de ellos residentes en la zona rural, esta localidad, que es la puerta de entrada al Valle de Aburrá, es todo un emporio agrícola, ya que de sus 206 kilómetros de extensión, 203 son rurales. El campo sigue siendo fuerte, a pesar de hacer parte del Área Metropolitana de Medellín.
Su alcalde, Hernando Alonso Cataño Vélez, licenciado en Educación y con especialización en Administración Pública, lo avizora como un municipio con gran asentamiento de empresas, pues ya plenamente conectado a Medellín y los otros ocho municipios del Área por la Doble Calzada Bello-Hatillo, podría empezar un desarrollo diferente. El norte es una región en expansión.
“Por su ubicación y proyección, Barbosa se puede convertir en uno de los mejores municipios de Antioquia”, dice el mandatario, que finaliza su gestión con una ejecución de $35.000 millones, cifra histórica para una localidad relativamente pequeña, de tercera categoría por su número de pobladores.
De esos $35.000 millones, hay que aclarar que $23.091 millones son aportes del Área Metropolitana. El resto es inversión financiada por entes como el Gobierno Nacional, el Departamento y el Municipio propiamente dicho.
Al alcalde esto no le preocupa: “es gestión, y si no se hace no hay obras”, asegura.
Los ciudadanos lo reconocen: “Para mí él ha gestionado demasiadas obras, los trabajos de embellecimiento en el sector de la Estación, La Valvanera, los coliseos que ha hecho y el nuevo colegio (la I. E. El Hatillo), en 35 años que llevo acá nunca había visto tanta obra”, comenta Darío Serna Londoño, ciudadano del común.
El concejal Giovani Acevedo reconoce las mejoras que ha tenido el municipio en los últimos años. Entre las obras que más valora están la I.E. El Hatillo, en la que se invirtieron $8.250 millones, y el proyecto Barbosa Hermosa, que construyó pasajes peatonales y ecológicos con gran impacto ambiental y en el uso del espacio público.
Con cinco líneas de acción, Cataño Vélez dice que hasta el momento su Plan de Desarrollo lleva una ejecución del 85% lo que, asegura, es de resaltar, ya que con cuatro meses que faltan de su mandato, es probable que al 31 de diciembre se aproxime al 100%.