El Jardín Botánico de Medellín inicia recorridos nocturnos para mostrar la otra cara del lugar.
El Jardín cambia de noche. Se palpa una textura distinta, se escuchan sonidos y se perciben olores imperceptibles en el día. Un recorrido para aprender y divertirse. FOTO
Manuel Saldarriaga
El punto de encuentro es mágico: el árbol abuelo, enorme ceiba a pocos metros de la entrada peatonal y la tienda. Tiene unos 150 años, aunque la edad exacta no se conoce, dice López, quien invita a abrazarlo (tarea imposible) o al menos tocarlo, acariciarlo, “para pedirle permiso” en el inicio del recorrido, que sigue por el sendero tropical....