Jugar con James Rodríguez fue un sueño casi cumplido para algunos, pero no en las canchas europeas, tampoco en las colombianas, sino en las virtuales. Fue casi realidad porque el James que les hizo la invitación no es el 10 de la Selección Colombia ni tiene controles de colores azul y dorado, el que juega Fifa 18 y empaca su PS4 (Play Station) en un maletín especial. El que los convidó hace dos años era un hacker que tomó el control de la cuenta de Twitter del hoy centrocampista del Bayern Munich.
“Claro James, ¡qué honor!” seguro respondieron los incautos –entre ellos el futbolista Juan Fernando Quintero, Andrés Carvajal, conocido como el doble de Radamel Falcao, y la modelo Angélica Camacho–. En realidad les chateaba Carlos Antonio Zamora...