Las polémicas siguen para Elon Musk después de varios meses desde que comenzaron. Una de ellas, de las más sonadas, es que el multimillonario y sus empresas SpaceX y Tesla fueron demandados este pasado jueves 16 de junio por un inversor que exige al empresario y a ambas compañías 258.000 millones de dólares en daños por considerar que fueron víctimas de un supuesto plan de estafa piramidal para respaldar a la criptomoneda Dogecoin.
Keith Johnson, presentado en la demanda como “un ciudadano estadounidense que fue defraudado con dinero por la estafa piramidal criptográfica de Dogecoin”, fue quien denunció a Musk y sus empresas.
Él alega que constituyen una empresa de crimen organizado ilegal para inflar el precio de Dogecoin, moneda digital que rondaba los 0,056 dólares ayer a mediodía, cuando se anunció, y su mayor valor, a 0,722 dólares, lo alcanzó el 7 de mayo de 2021, según Coin Desk.
Johnson, que lleva a juicio al multimillonario como individuo y en nombre de todas las demás personas en “situaciones similares” que han perdido dinero invirtiendo en Dogecoin desde abril de 2019, solicita 86.000 millones de dólares en “daños compensatorios” y más 172.000 millones de dólares “en daños punitivos, para castigar a los demandados y disuadir dicha conducta en el futuro”.
Además, el texto pide una orden que impida que Musk y las compañías promuevan Dogecoin.
Sobre la pulla para comprar Twitter: habló con los empleados
El multimillonario se reunió por primera vez con los empleados de Twitter en una reunión virtual en la que participaron los más de 7.500 personas de la empresa.
Contestó preguntas sobre la libertad de expresión, la moderación de contenidos en la red, las medidas de inclusión y diversidad, el trabajo remoto y posibles despidos, según los medios locales que han tenido acceso a la reunión o contacto con los asistentes.
Dijo, en términos generales, que quiere que la red social “contribuya a una civilización mejor” y que pueda ayudar a la humanidad a “comprender mejor la naturaleza del universo”.
Musk también defendió que los usuarios tienen derecho a filtrar el contenido que no quieren ver, destacó que estos tuits no tienen que ser “aburridos” y señaló cómo TikTok hace un gran trabajo para mantener a las personas “entretenidas”.
“Algunas personas usan su cabello para expresarse, yo uso Twitter”, bromeó el emprendedor, según compartió la directora global de experiencias de marca y compromiso de la red social, Nola Weinstein, quien borró el tuit al poco tiempo de publicarlo.
Señaló que sí cree que la gente tendrá que escuchar su opinión y que espera que los empleados lo “escuchen”.
Polémicas fueron sus declaraciones sobre el trabajo en casa o remoto: ya en varias ocasiones se ha mostrado en contra del trabajo remoto en sus otras empresas, dijo que si alguien es excepcional en su trabajo, el trabajo remoto es una opción, pero que su “inclinación es fuertemente hacia el trabajo en persona”.
Además, más polémico aún fue su comentario sobre posibles despidos: dijo que la empresa necesita recuperarse y que los despidos en la red social dependerán de su situación financiera. “Ahora mismo los costos superan a los ingresos”, dijo, según CNBC, y, además, apuntó que “la compañía necesita ser saludable”.
¿Finalmente va a comprar?
Desde el millonario acuerdo con Twitter en abril, Musk ha acusado a la empresa de no cumplir con su solicitud de datos sobre cuentas de spam.
Por su parte, Twitter, que ha estimado que no más del 5 % de sus usuarios activos diarios son bots, dijo que continuará compartiendo información con Musk y que planea hacer cumplir el acuerdo de fusión.
Aunque su aparición en la reunión sugiere un compromiso con el acuerdo, aún es posible que Musk busque renegociar con Twitter más adelante en el proceso cuando su equipo haya analizado los datos entregados por la red social.
Twitter tiene derecho a demandarlo para cumplir con el acuerdo actual.