La Luna tuvo una atmósfera como la de la Tierra hace más de 3.000 millones de años, una atmósfera con gases producidos por las violentas erupciones volcánicas.
Eso sugiere un estudio publicado en Earth and Planetary Science Letters, con respaldo de un instituto de la Nasa.
En la Luna se aprecian superficies oscuras de basalto volcánico que llena largas áreas. Mares de basalto surgidos cuando todavía este satélite natural estaba caliente y generaba fumarolas con magma que fluía a la superficie y se extendía por kilómetros. Los análisis de las muestras traídas por las misiones Apolo revelan que los magmas contenían gases como monóxido de carbono e ingredientes del agua, más azufre y otros volátiles.
En el estudio, Debra H. Needham y David A. Kring...