La gallina tiene parientes lejanos ya fallecidos: los dinosaurios. Pero otras de las aves de hoy tienen un primo poco reconocido: el cocodrilo.
Dos datos del más extenso estudio sobre estos animales, que logró rastrear sus orígenes gracias al estudio de más de 14.000 genes de cada una de las 45 especies de aves de todos los órdenes involucradas en el análisis.
Presentados en 28 artículos al tiempo, en conjunto los estudios revelan que las aves tuvieron su propio Big Bang, uno tan extraordinario como el que dio origen al universo.
En solo 15 millones de años, hace 65 a 50 millones de años evolucionaron de tal manera tras la extinción masiva que acabo con los dinosaurios, que unos pocos linajes sobrevivientes dieron paso a las 10.000 especies de...