Todos guardamos secretos. Algunos son muy oscuros y cargamos con ellos desde la infancia, otros son sobre placeres culposos o amores secretos. Y todos estamos convencidos de que son esos silencios los que nos alejan de los demás. Pero Frank Warren, quien lleva más de una década leyendo los secretos de millones de personas, está convencido de todo lo contrario. Para él, los secretos nos unen más que nunca como seres humanos.
La historia de Frank comenzó hace 12 años, cuando estaba trabajando en un lugar que detestaba. En su tiempo libre, decidió repartir, entre extraños de Washington, una serie de postales en blanco en las que le pedía a las personas que le contaran un secreto y se lo enviaran anónimamente a su casa. Algunas semanas después...