Al revocar el Plan de Energía Limpia, el presidente Trump y su administrador de la EPA están removiendo temerariamente todas las restricciones federales basadas en la ciencia sobre la polución por carbono que las plantas están autorizadas para inyectar a nuestra atmósfera.
La Suprema Corte de Estados Unidos ha determinado en tres ocasiones que la EPA tiene una responsabilidad, bajo el Acta de Aire Limpio y otras leyes federales, de proteger las comunidades americanas de la nociva contaminación del carbono. El Plan de Generación Limpia fue elaborado para darles a los estados la flexibilidad de elegir su propio camino para un futuro energético limpio y mantuvo en cada estado la responsabilidad de reducir la polución. Esta decisión de la EPA rechaza la ciencia y amenaza directamente la salud y el bienestar de los americanos.
El estado de Washington está sintiendo los efectos nocivos y costosos del cambio climático, con temporadas de incendios más devastadoras y aguas costeras más ácidas. Estamos tomando acciones para responder: bajo mi dirección, el Departamento de Ecología del estado implementó la primera Norma de Aire Limpio para limitar la polución de carbono de las más grandes fuentes del estado.
Regístrate al newsletter