El accidente de una avioneta al parecer de origen costarricense, por demás rodeado de misterios y en el que murió el piloto Juan Carlos Jaramillo, evidencia el limitado control de las autoridades sobre el espacio aéreo del país. El aparato, que cayó en Pizarro, Chocó, no tenía ningún plan con destino en aeropuertos colombianos.
A las hipótesis iniciales sobre los propósitos del vuelo, se suma que fue hallado dinero en moneda europea y que transportaba combustible ilegal, según dijeron funcionarios del Chocó.
Se trata, entonces, de operaciones en una zona selvática aprovechada por narcotraficantes y contrabandistas de armas. Para completar, la numeración de la avioneta estaba alterada. Inseguridad de alto vuelo en nuestros cielos.