Al líder más emblemático de los presos políticos no se le ha dejado libre. Y la única cita con las urnas que aceptan Maduro y la cúpula chavista es la que puedan controlar de antemano.
11 de julio de 2017
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Leopoldo López, el líder opositor venezolano, no ha sido liberado. Sigue preso, así sea en detención domiciliaria y por ende con menor exposición a la tortura física y psicológica de los guardias del régimen chavista. La situación venezolana de asfixia de las libertades es tan extrema que cualquier gesto de la dictadura que se interprete como mano tendida es recibido como una genuina voluntad de apertura a la democratización. Y de allí que en tantas partes se haya saludado el envío de López a su casa, en calidad de preso, como una liberación.
Pero no está libre. Como tampoco lo están cientos de presos políticos. Como no lo está la oposición en su conjunto. Como no lo están la Asamblea Nacional ni sus diputados de la mayoría parlamentaria, sometidos...