<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Editoriales | PUBLICADO EL 16 octubre 2021

Infográfico
Image

Los precios del petróleo y el carbón están en niveles históricamente altos,
lo que beneficia a Colombia al aliviar las finanzas públicas.
Sin embargo, este boom de materias primas amenaza la recuperación
de la economía global y hace temer por un desborde de la inflación.

Hace año y medio el panorama era bastante pesimista. Todos hablaban del ocaso del petróleo, el gas y el carbón por la transición energética, mientras que los precios se derrumbaban en medio de la crisis por el coronavirus y la drástica reducción de la demanda mundial. Hoy el escenario es bien distinto. El petróleo Brent (referencia para Colombia) ha superado los 80 dólares el barril, cuando en mayo de 2020 estaba por debajo de los 25 dólares y el WTI descendía a terreno negativo. El carbón, que se daba por muerto, también ha venido en ascenso, alcanzando un máximo de 174,4 dólares la tonelada (a finales de septiembre), y un año atrás registraba mínimos de 38,6 dólares.

Estos mejores precios son un bálsamo para las finanzas públicas de Colombia, y caen como anillo al dedo para cubrir el tren de gasto social que provocó la pandemia. La oportunidad salta a la vista. El Marco Fiscal de Mediano Plazo 2021 proyectó el barril de petróleo Brent en 63 dólares, pero para el Presupuesto General de la Nación de 2022 se ajustó a 67 dólares. Por cada dólar que sube el precio del crudo, el país recibe cerca de 400.000 millones de pesos de ingresos suplementarios. Ecopetrol es el otro ganador en este nuevo escenario. La petrolera hizo su plan de negocios para 2021 con 45 dólares el barril y si el Brent termina cercano a 70, se traducirá en resultados récord para la empresa y se volvería a niveles de utilidades de más de 10 billones de pesos o más, lo que es bueno para la Nación, que es el principal dueño, y para los miles de accionistas individuales. Por otro lado, según las cuentas del Ministerio de Hacienda, por cada 10 dólares que suba el barril de crudo, el PIB se incrementa en 0,4 puntos porcentuales. Debe tenerse en cuenta que Colombia ha venido reduciendo la producción diaria de petróleo de 885.000 barriles en 2019 a 780.000 en 2020 y a 754.000 en octubre de 2021, lo que podría afectar una parte importante de los ingresos adicionales. Con respecto al carbón hay que recordar que Colombia ocupa el quinto puesto en exportaciones mundiales de este mineral. Durante la pandemia estas habían caído casi un 30 por ciento. Sin embargo, desde julio se viene registrando una recuperación del mismo orden en el valor de las exportaciones.

El cambio de rumbo que han tomado los precios de las materias primas durante este 2021 tiene que ver con el crecimiento de la actividad económica mundial, pero también con la geopolítica. Las tensiones entre China y Australia han afectado el suministro de carbón, al punto de obligar a racionamiento en el gigante asiático. Por supuesto, el precio se disparó. Por otro lado, a pesar del auge de las fuentes renovables, hoy Europa, China, India, entre otros, están volviendo a la generación con petróleo y carbón. Por ahora, las proyecciones de los analistas indican que los precios se mantendrán altos mientras dure la crisis energética mundial, que impulsa la demanda de cara a la temporada de invierno en el hemisferio norte.

Lo paradójico de esta nueva realidad energética es que el boom de las materias primas que beneficia a países productores, como Colombia, se vuelve una amenaza para la recuperación de la economía global, pues ya toca los bolsillos de los ciudadanos. Son las dos caras del mismo hecho económico. Esta coyuntura energética se da a escasas semanas de la COP26, lo que eleva el interés de la cumbre sobre el cambio climático  ..

.