Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
Muchas razones tienen los seis países para pedir a Unasur que se reorganice y funcione. Pero más razones tendrían para decidir su retiro. Colombia no debería temer proponerlo a sus socios leales.
Seis de los doce países miembros de la Unión de Países Suramericanos, Unasur, notificaron la semana pasada que dejarán de asistir a las reuniones de esa organización, mientras no sean solucionados los problemas de fondo que atraviesa y que, entre otros, han impedido la elección de un secretario general en propiedad. Es decir, la organización se encuentra sin líder visible y sin vocero autorizado desde enero del año pasado.
Las cancillerías de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú, es decir, los países con más peso económico y demográfico, consideraron con razones más que justificadas, que hay que proceder de inmediato a adoptar decisiones y darle un giro a lo que ha sido hasta ahora la más bien pobre e irrelevante gestión de Unasur.
No obstante, más que el anuncio de la suspensión de la membresía, lo que estos países deben plantearse, y en particular Colombia, es retirarse definitivamente de ese ente, cuya existencia se justificó únicamente para dar gusto a una más de las entelequias...