El desplazamiento forzado y la marginalidad como consecuencia son de nuevo el tema de una película colombiana. No es un reproche, porque es un tópico que no se ha agotado y cada relato tiene lo suyo. Lo que tiene este es una serie de elementos complementarios, como el conflicto generacional y el duelo, así como una propuesta narrativa y estética que sin duda le da fuerza a sus personajes, contexto e historia.
El Turco y su hijo viven en un barrio marginal, luego de haber vivido de la pesca en su tierra y ser desplazados por la violencia. La idea del desarraigo cruza todo el relato y en especial a su protagonista. Pero es un desarraigo que va más allá de haberle arrebatado su tierra, porque también lo hace con su hijo. Su gran tragedia es que...