En el autobús que pasa por La Aguacatala, una mujer de pelo cubierto pide indicaciones para llegar a un centro oncológico. Dice que su hija no ha podido acompañarla. La voz que nos habla se pregunta por qué la mujer quiso hacer público su cáncer. ¿Tenía miedo o buscaba compasión o compañía? ¿Quería exhibir su desgracia o sólo quería hablar? La voz baja del bus considerando las cadenas invisibles de su vida, que no le alcanzan para atender ese llamado que la mujer enferma hacía entre los pasajeros.
El vecindario anda molesto por pájaros y gatos y murciélagos. Alguien resolvió lo de los gatos envenenándolos. Alguna vez un pájaro quedó atrapado tras los cristales de un apartamento y murió. El radar de un murciélago falló y fue difícil ayudarle...