El cambio en el gabinete era esperado. Hay que mirar si la base de sustento del presidente Santos mejora desde el punto de vista político, y desde la opinión pública. Aquí entran dos nuevos partidos (Verde y Polo), y se maltrata al Partido Liberal, que sigue perdiendo espacio en el gabinete. A Cambio Radical le quitan el Ministerio de Transporte y se lo cambian por Ambiente. Entonces políticamente la situación no mejora, entre otras cosas porque es posible que se generen divisiones en el Partido Verde y en el Polo, por la entrada de representantes suyos.
Y desde el punto de vista popular, de la base de la opinión, haga lo que haga el presidente Santos poniendo o quitando gente, no lo va a hacer mejorar en las encuestas. Sigue desgastado, desacreditado, y que cambien caras en los carros oficiales no va a hacer que esa situación cambie.
En lo de las representaciones también hay que mirar la territorial y la de género. Las mujeres aumentan su representación, y la diversidad regional también mejora. Entran exalcaldes y exgobernadores, lo que hace pensar que habrá mejor gestión, además de que tienen experiencia política. Eso sí, unos llegan a terrenos que no conocen.
El tema de la paz seguirá en manos de algunos de los actuales ministros, en particular de Juan Fernando Cristo, del Interior.