La Fiscalía sí necesita en algunas ciudades claves, importantes, donde hay un cúmulo de pruebas por practicar y de diligencias por evacuar, unas personas que agilicen ese tipo de diligencias. Porque muchas investigaciones de connotación nacional se frenan precisamente por falta de cooperación penal internacional.
Muchos países tienen agregados judiciales, países desarrollados que le dan importancia a su aparato jurisdiccional. Miremos el caso del país más importante del mundo: el Estado americano tiene agregados judiciales, aquí tienen uno en su embajada en Bogotá.
Y eso es lo que ha hecho la Fiscalía colombiana, destinándolos en determinadas ciudades donde hay un gran cúmulo de procesos que deben nutrirse con actuaciones judiciales o con la obtención de pruebas. Esa iniciativa de la Fiscalía es plausible, va a ayudar a desempantanar y a quitarle muchas trabas a procesos de trascendencia que tenían diligencias pendientes en el exterior.
No creo que estas vayan a ser embajadas paralelas del fiscal general. Son funcionarios que, dentro de las embajadas de Colombia en el exterior, van a cumplir labores de importancia frente a cierto tipo de delitos, como los que lesionan bienes colectivos o criminalidad de cuello blanco y delitos trasnacionales.