Síguenos en:
x
Columnistas | PUBLICADO EL 06 octubre 2020

La normalización del irrespeto

Por María Alejandra Sierra L.

En medio del revuelo ocasionado por el debate estadounidense entre Biden y Trump que ha sido calificado como vergonzoso, caótico e incluso decepcionante, me surgen algunas cuestiones, quizá basadas en mi inocencia o juventud, sobre la realidad y el oscuro futuro para los espacios políticos de nuestra sociedad.

Lo primero es, ¿en qué momento se dejaron de responder las preguntas para pasar a atacar al contrincante? En nuestro país los debates “decepcionantes” y “vergonzosos” como el americano son algo ya cotidiano: las áreas informativas han sido tomadas por falacias e insultos dirigidos de unos a otros. Las preguntas ya no se responden, sino que se evaden y las propuestas de nuestros candidatos se limitan a negar o afirmar, mas no proponer... Se han convertido en espacios que promueven cada vez más campañas de odio y polarización a través del miedo, la mentira y el irrespeto.

¿Qué significa pasar por encima del debate y los espacios de diálogo? Estos son vitales, ya que permiten informar a los ciudadanos sobre temas de interés y que pueden representar cambios en el futuro de la población. Sin embargo, reacciones como las de los candidatos presidenciales norteamericanos al ignorar al moderador y al no responder claramente, eliminan la posibilidad de hablar, de buscar acuerdos y de dar a conocer al ciudadano las metas planteadas, por lo que uno se pregunta ¿no quieren que se conozcan sus intenciones o no las tienen claras?

La división de la opinión pública basada en el ataque indiscriminado a la reputación del otro, la dificultad de llegar al diálogo y a la escucha, ¿pueden representar la eliminación de los espacios políticos y reemplazarlos por espacios de violencia verbal y carentes de argumentos? ¿Cómo nos desarrollaremos en sociedad sin poder llegar a un consenso? ¿hemos normalizado el irrespeto?

El no permitir que los ciudadanos puedan acercarse a través de espacios como el debate, en donde se le debería dar una mirada más simple a los planes de gobierno o en el que se deberían resolver dudas a los futuros gobernados, es una muestra clara del desinterés en los deseos poblacionales, así como un gran sesgo ideológico en términos políticos debido a la incapacidad de escucha y de adaptación que podría poner en jaque el mismo funcionamiento y legitimidad de estos ambientes.

Si quiere más información:

.