viernes
0 y 6
0 y 6
No olvido el primer juguete que recibí el día de mi primera comunión. Le hice dañar una página del libro de contabilidad a mi padre, cuando entré a su oficina, vestido con hábito de franciscano, disparando fulminantes como un jinete del oeste. Esa fue una excentricidad que alguien me regaló. Pero no eran esos mis juguetes preferidos. Disfrutaba enormemente con los que hacía con mis propias manos. En eso, mi amigo de infancia, Gerardo Baena, era un formidable maestro. A su lado aprendí muchos pequeños...
ESTE CONTENIDO ES EXCLUSIVO
PARA SUSCRIPTORES
¿Ya sos un suscriptor? Iniciá sesión
Al realizar el registro de tus datos por medio de estas redes
sociales, aceptas los términos y condiciones, de tu
información personal y el uso de tu información por terceros
de El Colombiano disponibles www.elcolombiano.com
y el envío de noticias a tu correo.
SI YA ESTÁS REGISTRADO
Iniciá sesión con tu correo y contraseña
¿QUERÉS SER UN SUSCRIPTOR?
TENEMOS PLANES DESDE
$14.900,
Seleccioná el que más te convenga:
9 razones más para compartir tus datos con EL COLOMBIANO