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Por FELIPE AGUDELO OLARTE
agudelofelipe2002@hotmail.com
“For colored only” es la frase recurrente en los avisos de los hoteles que a lo largo del viaje por el Sur de EE. UU. se encuentran Don Shirley, un reconocido pianista de música clásica afroestadounidense, y Tony Vallelonga, quien hace de su conductor en Green Book, ganadora del Óscar a mejor película y ambientada en los años 60 en el contexto de la segregación racial hacia la gente de color.
La película es un viaje donde en diálogos y desencuentros, ambos, pianista y conductor, el hombre de color y el blanco pueden conocerse. Es una imagen de la vida: sólo el viaje con otros nos permite descubrir quiénes son y quiénes somos. La película grita lo absurdo de las generalizaciones que se hacen de las personas desde distintas taxonomías que nos privan del otro en su originalidad.
El nombre del filme deriva del libro de Victor Hugo Green, una guía de viajes de la época escrita para personas de color. Aunque no siempre de forma explícita, nuestra sociedad permanece aún llena de avisos que limitan el ingreso a otros, de carteles “for... only” que pululan en un mundo en que los muros vuelven a construirse para derrumbar el contacto con los demás.
En medio de sus conversaciones sobre música, comida, cultura... la vida, ambos comprenden el valor del otro en sus diferencias. Al tosco Tony, Don Shirley le habla de la libertad de quien obra honestamente; al célebre pianista, el conductor le enseña la importancia de aprender a romper esquemas fijos, particularmente cuando le dice que “el mundo está lleno de gente solitaria que teme dar el primer paso”.
El poeta argentino Hugo Mujica afirma que “hay vidas que se consumen a través de una ventana... mueren de no haber partido”. Así somos cuando ante el prejuicio del otro no nos atrevemos a hacer el viaje hacia su realidad, a compartir un tramo de este itinerario que llamamos “vida” y nos limitamos a juzgar desde el vidrio polarizado de la falsa seguridad propia.
Al recibir el Óscar, Peter Farrelly, su director, afirmó que Green Book es una llamada a “amar al otro a pesar de nuestras diferencias y a descubrir la verdad acerca de que somos las mismas personas”.
Cada hombre es en el lienzo del mundo un color propio sin el cual es imposible hallar la tonalidad perfecta. Necesitamos del color del otro para ser librados de una vida en tonalidades exclusivas que nos pierden la riqueza del panorama, o limitarnos al blanco y negro que no transmite fielmente la mirada y realidad humana.