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Columnistas | PUBLICADO EL 03 marzo 2022

La elección del Congreso sobra

Por José Augusto Arboleda G. - opinion@elcolombiano.com.co

Hay miles de candidatos en campaña para llegar al Senado y la Cámara de Representantes. Quieren ser los personeros políticos del poder legislativo del Estado. Todos con decenas de promesas que parecen programas de gobierno más que compromisos de representación parlamentaria. Pero hay que señalar una realidad: el poder legislativo en Colombia sobra. Ya no tiene sentido. No son los senadores y representantes quienes legislan. Es la Corte Constitucional, sus nueve magistrados, sea en mayoría o en ajustadas votaciones en las salas de decisión de acciones de tutela. La Corte Constitucional colombiana es un tribunal legislador. Y esa función no se la otorga ni reconoce la Constitución Política de 1991. Es un poder autoatribuido, ante el silencio, la impotencia o la complicidad de los demás poderes del Estado. Los magistrados de la Constitucional definen qué es familia, apartándose de lo que dice la Carta Política. Establecen fueros que no existen en el Código Laboral. Dicen cómo deben redactarse las leyes y cuál debe ser su contenido o, si no, las tumban. Legislan en materia de registros civiles de identidad. Dirigen el gasto público. Ordenan obras. Liberan de responsabilidades civiles, comerciales y hasta penales a quienes tienen la suficiente capacidad económica para ser parapoderes.

No necesitamos, pues, votar este mes. Nueve magistrados han usurpado la labor del Congreso, entre el aplauso de los juristas de poderosísimos lobbies 

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